viernes, 13 de noviembre de 2020

QUERIDO 2020

 


QUERIDO 2020   11-11-2020

 Querido 2020: Todo el mundo te maldice y digo yo: tú que culpa tienes 2020, si eres una simple cifra a la que le tocó la suerte de ser un año maldito sin que en realidad hayas hecho nada para merecerlo.

Todo el mundo se está poniendo en contra de 2020, no 2020 en contra del mundo, aunque cuidadito, no se vaya a enfadar con tanta caca en lo alto, es capaz de traer una pandemia y nos arruina la vida… ¡¡Ah no!! ¡¡Que ya la tenemos encima!!

 ¿Os habéis parado a pensar como se llama el bicho? ¡Pues eso! ¡Covid 19! Por ningún sitio pone 2020.

¿Maldito 2020? ¡¡No!! ¡¡Maldito coronavirus, maldita pandemia, maldito lo que trajo y mucha pena todo lo que se llevó!!

 2020 sólo es culpable de haber nacido a las 00 del 1 de enero. Lo único en el mundo que se sabe a qué hora nace y el día y minuto exacto que morirá ¿Vamos a odiarlo por eso? En realidad simplemente le tocó la herencia envenenada  que a lo somormujo le dejó el 2019 y como a él ya no se le puede culpar de nada, pues le tocó la china (nunca mejor dicho) para ser maldecido al 2020.

 2020 un número bonito, fácil para diseñar gafas que indicaban el deseo de felicidad para todos sus 366 días. ¡¡Qué culpa tienen los números!! ¡¡Qué culpa la maldición del bisiesto!! 2019 no lo era y murió matando.

 Los años son sólo cifras, no culpables  de lo bueno ni  de lo malo que nos ocurra, aunque tengamos la costumbre de marcarlos a fuego en el lomo como a los becerros, tanto para alabarlos por buenos como para odiarlos por malos.

Por decir alguno así a voleo…1957, el principio de mi propia vida, 1977 el principio de mi vida propia. 1963 inolvidable para mí su 19 de mayo ¿y los otros 364? Algo habría, seguro… ¡¡Qué más da!! Sólo tenía 6 años.

2002, otro año que para mi familia y para mí, nació precioso, lleno de esperanzas y resultó ser maravilloso en muchas cosas, aunque sólo lo recordamos por una que fue nefasta ¡¡Pero qué una!!

2011, ¿Bonito número no? Pues mira, ese año se fue mi padre y se nubló todo lo demás. Después la vida siguió mientras él nos alumbra como estrella y nos regaló un 1 de octubre memorable.

1953 y hasta 1973, 20 años sin conocer a mi amor.

Los mejores momentos de mi vida me los trajeron 1978, 1982 y 1987… 2010, 2015… 1987 (sí otra vez) 1991, 1996… 2018, 2011 (sí, por supuesto 2011) y 2016, 2017, 2018, 2019 y 2020 ¡¡Por qué no!!

¿A qué vienen todas estas reflexiones? Pues a que estoy viendo publicaciones, en forma de foto con frases pretendidamente ingeniosas, tales como: “A 2020 no lo voy a despedir, lo voy a mandar a tomar por culo”.

 ¡¡Pobre 2020!! A tomar por ese lugar oscuro mandaremos a las cosas nefastas que nos están ocurriendo a lo largo y ancho de sus días. A sus consecuencias, a los culpables de los malos ratos, de las indecisiones, del barullo, de los pasos, de las malas decisiones… de las peleas por ganar puestos en vez de unir hombro con hombro para lograr soluciones y dar ánimos en vez de acocotarnos vivos.

 Habrá que darle normalidad a este año, total, no va a ser más que uno en nuestras vidas. Uno para olvidar eso sí, aunque no es bueno olvidar del todo para no volver a tropezar y caer de bruces en el mismo bache.

Ojala tengamos espacio para la reflexión, ver qué no hicimos del todo bien, antes, durante y sobre todo, veamos si tenemos tiempo para cobrarnos todo el que perdimos sin estar juntos, sin vernos, sin abrazarnos, sin compartir risas, tradiciones y vida.

Ojala tengamos tiempo para disfrutar con salud, amor y de todo por lo que hemos luchado por conseguir y se nos arrebató de un plumazo.

 2020 ¡¡Qué pena me das!! Ya te voy viendo viejito, te quedan poquitos días de vida y nadie te quiere. Dicen que eres un año maldito.

Pocos te recordarán con amor. Ibas a ser el año de sus bodas, de sus comuniones, de sus fiestas y procesiones importantes y o lo aplazaron o simplemente suspendieron todo lo ya preparado. Sin embargo conozco a unos cuantos amigos que recibieron con los brazos abiertos a los nuevos miembros de sus familias. Para todos ellos serás un año mágico, un número maravilloso para recordarlo siempre con amor…

Elia, Amelia, Leo, Eric, Enzo, Alberto, Julia, y al que está en camino y aún no sabemos sexo pero anunció su llegada en 2020… Bienvenidos al mundo que ya os disfruta. Enhorabuena a vuestras familias que tanto os aman y harán que el universo no sea el que 2020 parece empeñado en mostrar.

 Por cierto 1957 también fue año de pandemia, eso he leído a raíz de la actual, quizás aquella no tan brutal… o si… no me acuerdo, simplemente nací.

¡¡Querido 2020!! Deshereda a tú amigo 2021, cuando mueras, no le dejes ni la legítima, a ver si podemos salir de esta.

Tenemos demasiadas esperanzas en que 2021 nos devuelva todo lo que tú, puto 2020 te has llevado.

viernes, 6 de noviembre de 2020

VUELTA A EMPEZAR

VUELTA A EMPEZAR   27-10-2020

 Cada vez que comienzo a escribir una historia, lo hago con el propósito de hacer un escrito corto. Lo siento, me es imposible y quienes me leéis lo sabéis bien. Aunque algunos incluso me pedís que sea más largo.

En éstos locos momentos, cada vez que escribo algo sobre “el monotema 2020”, antes de acabar de corregirlo, se queda obsoleto, no por mi tardanza en hacerlo, si no por lo cambiante del asunto a cada segundo.

 Cuando en marzo nos dijeron ¡Quédate en casa! Pese a que nadie creía que pudiéramos hacerlo, lo hicimos sin apenas rechistar y con no demasiados “desobedientes” aunque haberlos “húboles”.

En aquel ya lejano entonces, nos dijeron “15 días prorrogables” y vaya si se prorrogaron.

Sin saber todo lo que se nos venía encima acatamos, nos encerramos, nos resignamos, aplaudimos solidariamente y cuando llegó el calorcito y lo que denominaron con la palabra absurda “nueva normalidad”, nos olvidamos. Desescalamos demasiado rápido y muchos (demasiados) se relajaron de tal forma que le han perdido el respeto y hasta el miedo al bicho que en verano solamente estuvo agazapado, replegando sus ejércitos cogiendo fuerzas para volver antes de los primeros días de otoño con mucho más ímpetu y poder destructivo.

 Ahora vuela sobre nosotros la sombra de una segunda ola tamaño tsunami y como le pongamos voluntad y cordura, aquí no va a quedar ni el apuntador que nos cuente lo imbécil que llega a ser el humano. (Ahora la sombra no nos sobrevuela, ya nos cayó encima convirtiendo en noche todo lo que toca).

 Sin dar nombre a una “requetenueva normalidad” vuelven a decirnos ¡Quédate en casa¡ Pero ahora no nos lo tomamos tan a bien, ahora el que no se infectó ni lo vio de cerca, se cree invencible y no sólo no hacen caso, además esgrimen  razones tan absurdas como ¡¡Qué voy a hacer en casa desde las 10 de la noche!! Otros dicen con firmeza ¡¡Es que necesitamos divertirnos!! ¡¡Pues claro que necesitas divertirte majete!! Tú, yo y todo el mundo, no creas que eres el único al que le fastidia la situación. Todos y repito ¡¡todos!! Necesitamos poder regresar al punto donde la vida nos dio el brutal giro.

Todos teníamos unos proyectos, unos sueños. Todos teníamos una vida y ya son millones en todo el mundo los que la han perdido para siempre y otros muchos millones más para los que la vida no volverá a ser la misma porque el bicho les dejó secuelas profundas en cuerpo y alma.

Nunca imaginábamos que el universo entero iba a tener que vivir esta locura y aún no sabemos hasta dónde va a llegar y hasta dónde podremos aguantar; pero que estamos peor que en marzo ya es un hecho.

A nadie le es fácil salir a la calle con una mascarilla difícil de soportar con el calor, o por ser incompatible con gafas sin que la mascarilla nos las empañe y tengamos que apalpar porque la visión  a veces es nula, ni es agradable llagarse las manos de tanto lavárnoslas  y de tanto utilizar gel hidroalcohólico, aunque lo peor de todo es sin duda mordernos las ganas y que nos tiemblen las entrañas cada vez que tenemos que negar un abrazo a los nuestros.

Cada vez que sobre la mascarilla miramos a sus ojos y adivinamos el miedo a contagiarse; el horror a un futuro incierto y al morirse de ganas de sentirse protegidos en nuestros brazos y a cambio sólo podemos devolver esa mirada envuelta en todo el amor que se nos niega a darles y recibirlo de ellos.

 Muchos hemos hecho bien los deberes, por mucho que nos haya dolido no celebrar la vida juntos ahora y durante el verano, aunque veladamente (de frente y de perfil) algunos nos reprochaban la forma de actuar diciendo ¡¡no pasa nada!! ¡¡Y mira si pasaba!! Quizá si todos hubiéramos sido tan “idiotas” como nosotros, otro gallo estaría cantando en estos momentos.

¿Tuvimos miedo al bicho? ¡¡Nunca!! Precaución ¡¡Toda!! Cordura ¡¡Más!! Sabemos que sin cordura no hay precaución. Miedo y mucho, a los irresponsables.

Afortunadamente los descerebrados no sois demasiados, pero sí los que más ruido hacéis, y desafortunadamente metiendo a “los jóvenes” en el mismo saco, se generaliza injustamente y decimos eso: “los jóvenes”, cuando en realidad deberíamos decir “algunos jóvenes”.

 Por eso te digo a ti, Inconsciente de mi alma, a  ti te  digo que si por tus actos te infectas, allá tú, pero a mí ni te acerques. Qué triste y vacía debe de ser tu vida si sólo priorizas por salir de fiesta porque no eres capaz de divertirte sin bailar como una peonza o tener más alcohol en el cuerpo que en una destilería.

Te doy la razón, (lo digo sin ironía) es injusto que con tu sangre joven tengas que perder un año de tu vida sin poder salir a divertirte ¡¡Un año!! Otros han perdido la vida y otros a quien más amaban. Pregúntales a ellos si es prioritario divertirse.

Sólo se te pide protégete para protegernos a todos, incluidos a los tuyos.

¿Multas? ¡¡A ti qué más te da si esas también te las pagará tu padre o tu abuelo!! ¡¡Mientras te vivan!!

¡¡Que sí, joven de mi corazón!! Que mereces vivir tu juventud, (vuelvo a decirlo sin ironía), pero yo también merezco vivir la mía; que me duelen mucho los huesos de tanto trabajar para ganar los derechos que el bicho me quitó tanto como a ti.

Muchos negocios van a pasarlo muy mal, muchísimos no van a sobrevivir y tendrán que reinventarse para salir adelante. Ellos tampoco entienden que la prioridad sea divertirse, en masa y sin medidas, cuando haciendo bien las cosas, hubiéramos ayudado a que esos negocios hubieran estado trabajando, aunque fuera como las normas obligaban…las normas que la pandemia obliga.

La Juventud es cosa que se acaba con el tiempo. De ti depende que la tuya lo haga con la conciencia tranquila o que te persiga la sensación de haber tenido en tu mano fácilmente salvar vidas y no lo hiciste. Si la vida te lo ha dado todo, tú sólo tenías que esperar un poco. Tú, como yo, perderemos (un año como mínimo, ya se habla de más) de libertad, impuesto por un insignificante bicho. Tú tienes toda la vida por delante y podrás recuperarlo, aunque ahora te parezca mentira y demasiado injusto perderlo. Yo no tengo tanto tiempo, pero aprendí a entender lo que es verdaderamente importante. Lo demás es lo de menos.

 Sin duda también, desde marzo quienes dan ejemplo de disciplina, de lucha y de ganarse derechos son los niños que calladamente continúan yendo al cole, cumplen las normas, hacen sus tareas con abrigo para no quedarse heladitos de frío en las aulas… ¡¡Y aún estamos en otoño!! Quien dictó esa obligatoriedad de llevar a los niños de forma presencial, sin inventar (que se puede) hacer el curso telemáticamente, o al menos que sea opcional por si hubiera padres que no pueden dejar a los niños más que en el cole, puesto que con los abuelos parece que estamos descartados.

Los niños, valientes, después del cole, pasean mirando a sus amiguitos de lejos mientras ven sus queridos parques vacíos. Resignados sin poder entrar a jugar. Ellos, nuestros queridos niños han perdido el mismo año que los que priorizan por divertirse, jóvenes y no tanto, que no sois capaces de entender que lo que nos está pasando también va con vosotros que sólo se os pide cumplir las normas, porque recuerda que esta porquería vamos a perder todos. No mires tanto tu ombligo y mira a tu alrededor. Date un paseíto por los hospitales y residencias de ancianos. Si a pesar de lo que ves persistes en tu terquedad, por dios, inféctate tú si esa va a ser la única forma de que te entre la cordura. ¡Ah! Y después no culpes a otros. Habrás perdido el derecho a hacerlo.

 Si no eres capaz de sacrificarte por esto, como vasa serlo para labrarte un futuro de sacrificios. La vida no era fácil para nadie y la vida que nos espera lo será aún mucho peor.

 Recuerda que mañana… mañana será otro día y de cada uno de nosotros depende que vuelva a amanecer para retomar la vida; que lleves flores a la tumba de los que tu inconsciencia mató o que las flores las lleven a tu tumba.

 Por mi vida, por la vida de los míos y por la vida de mi planeta, doy las gracias a quien se está tomando en serio lo que tan serio es, sacando eso sí, muchos minutos a la tristeza para sonreír para reír y para no rendirse al desánimo.

miércoles, 4 de noviembre de 2020

ABUELA A PARES


ABUELA A PARES  02-11-2020

Querida amiga:… Amiga, si, amiga en toda la extensión de la palabra. Porque amiga no sólo es con la que quedas a menudo para tomar café o jugar una reñida partida de cartas o unas risas en forma de carcajada cuando el mundo lo llevas por montera desde hace años.

Amiga es quien nos presta y prestamos el hombro cuando sabemos que cada una lo necesita. Amiga es quien nunca te falla y sabe que jamás la fallará.

Amiga es la que sabes que siempre va a estar a tu lado, aunque lo único que compartimos cada día sea el tabique que separa mi cocina de la tuya.

Quizás no compartimos el día a día, pero compartimos algo mucho más importante: compartimos el vida a vida.

 Querida amiga: Nuevamente en tu familia la vida se abre paso y te llegan ilusiones ¡a pares!

¿Cuántas veces te oí decir las ganas que tenías de ser abuela? Las mismas que decías: “los mis chicos parece que no quieren hacerme abuela”.

Las mismas que rematabas diciendo algo que ni tú misma creías que podría llegar a ser verdad: “¡Ya verás, el día que sea abuela, se pondrán los dos de acuerdo y me darán los nietos a pares!”.

Tu amplia sonrisa traspasa hoy la mascarilla porque ríen tus ojos de felicidad y emoción al ver tu deseo cumplido.

Apenas acabas de empezar a saborear las mieles del babeo de ser abuela y ¡¡Zas!! Se hizo realidad tu sueño, tu deseo premonitorio: ¡¡a pares!!

 Tu nieto Alberto va a tener un primico; un compañero de juegos y correrías bajo la atenta mirada de sus abuelos… de la más feliz de las abuelas como bien decías ¡¡A pares!!

 Amiga ¿Cuántos años hace que nos conocemos? ¡¡Uf!! Una vida entera, pared con pared, favor con favor, cariño con cariño, vida con vida.

Juntas hemos reído, llorado; nos hemos emocionado, hemos compartido confidencias. Hemos arreglado el mundo en una conversación y sobretodo hemos visto crecer como personas a nuestros hijos; buscar su propio nido y volar junto a sus amores.

Ahora en la calidez otoñal de nuestras vidas, nos toca disfrutar de ser abuelas… después de madres, lo más bonito del mundo. Ellos, los nietos, son nuestros regalos de amor y vida.

Merecemos disfrutar de ellos como sea, con mascarilla o bañadas en gel hidroalcohólico, pero abuelas de los nietos más bonitos del mundo.

 Enhorabuena querida amiga. Enhorabuena a los futuros papás, a los futuros tíos, a los futuros abuelos y sobre todo a ti, por ser tú, porque juntas vamos a volver a sacar la ilusión por la ventana y gritarle al mundo que se acabó el encierro, que volvemos a ser libres para regalarles a nuestros nietos un mundo mejor y así poder continuar nuestras vidas pared con pared, hombro con hombro, corazón con corazón, de abuela a abuela.

 

¡¡Te quiero amiga guapona!!

 

BIENVENIDOS...

... A este Blog creado para difundir noticias e historias de mi pueblo. Espero que encontréis aquí lo que andabais buscando. Si no es así y creéis que puedo ayudaros a conseguirlo, dejad la pregunta en un comentario, y a la mayor brevedad será atendido. Gracias por venir.