sábado, 7 de junio de 2008

ADIOS AL PAPA JUAN PABLO II

( Original de Abril-2005 )

Parece que las horas –o los días - de estancia terrenal del Sumo Pontífice están contados. (Quizás cuando leas esto ya pasó).
Ahora comenzará el alubión de imágenes de su vida y obra que lejos de engrandecer su figura, contribuirán a que nos aburramos de ella.

Patética ha sido la última imagen del hombre asomado a la ventana de la plaza de San Pedro como un muñeco roto impartiendo mecánicamente la bendición a cuantos miraban con ojos llorosos… para salir en la foto y ser tan “postreros” como el mismo Papa.

No entiendo a esas personas que pasan horas e incluso días como buitres esperando a que alguien se asome y les comunique el penoso final para acuñarlo como anécdota por el resto de sus días.
¿Alguno de ellos hizo lo mismo cuando tenía algún familiar en el mismo estado?. ¡¡Vete a saber!! Quizás estaban tan ocupados en cualquier otra cosa que incluso llegaron tarde al funeral del finado. ¡¡¡Claro, como ahí no habría prensa!!! ¡¡¡Como no era famoso!!!


Está bien rezar –si se cree en ello- por el alma de un pecador, pero por el alma del que se supone es bondadoso y clemente, no haría falta. Ya tiene el cielo ganado.

Parece ser que al acabar esta vida comenzaremos la vida eterna y si hemos llevado un camino recto, sin cometer pecados –o arrepintiéndonos en el último momento de haberlos cometido- nos pondrán “a la diestra de Dios Padre”.
Siendo así todos deberían estar felices porque Juan Pablo II vaya a abandonar este mundo de miseria, austeridad y sacrificios para sentarse en el mejor lugar al lado del Dios al que ama y venera, que estará esperándole con los brazos abiertos para darle las gracias por tantas almas como ha conseguido evangelizar en los cientos de viajes que ha realizado a lo largo de sus años de Papado.

Si pudiera yo también querría ser Papa, no es mal oficio. Viajes gratis a cuerpo de rey en primerísima clase acompañado por montones de siervos que lo hacen todo por y para mi, disfrutar a mi llegada de los mejores hoteles y rodeado de los más y mejores médicos cuidando mi cuerpo mientras mi única preocupación fuera tener los brazos bien “engrasados” para poder saludar desde mi poltrona y mover el derecho arriba y abajo y de derecha a izquierda impartiendo bendiciones… o estampando mi firma en las determinaciones que otros de antemano seguramente han tomado “en mi nombre”.
Decidiendo si los homosexuales son dignos de entrar en el reino de los Cielos o si es mejor que se extienda el sida matando a media humanidad en vez de utilizar el pecaminoso preservativo.

Imagino al Santo Padre con su báculo llegando a lugares inhóspitos para bautizar indígenas.
¡¡Pobrecitos!!, de no haber sido por “el Papa viajero” habrían seguido otros 20 siglos más sin saber que sus penachos de plumas hace mucho pasaron de moda, sin enterarse que existe la televisión y que la red no sólo sirve para pescar o protegerse de los mosquitos.
Me pregunto qué habría sido de sus “infieles” vidas sin nadie que les enseñara que existen tantas cosas que ellos jamás podrán tener porque ¿de que les serviría un lavavajillas –por ejemplo- en plena selva? ¿Para qué querrían un grifo si no tienen agua que salga de él? Ni tierras donde plantar las semillas que les han mostrado.
¡Claro!, si en vez de solamente bendecir, les hubieran además regalado los medios para obtener esos beneficios del progreso... ¡que bien podría la iglesia contribuir a ello!

El Papa me merece el mismo respeto que cualquier otro ser humano que por profesión no eligiera el sacerdocio.

Todos en esta vida tenemos una misión que cumplir, aunque no para todos haya miles de medios de comunicación esperando que llegue nuestro final para repetir hasta la saciedad nuestra biografía.

Madre sólo hay una y papa… a Papa muerto Papa puesto que llegará a recoger el testigo –el báculo- del anterior, a seguir ganando almas y atesorando riquezas para la iglesia.
¡La iglesia Católica!, la institución que más millones de adeptos… y de dinero posee y eso que predican la humildad y pobreza entre otros votos igualmente frágiles en su cumplimiento.

No digo yo que el Papa no merezca honores, pero desde luego no menos que cualquiera de nuestros padres.
Karol Woityla tuvo una infancia difícil ¿y quien no en la época y lugar en que él nació? aunque no es por eso que ahora todo el mundo está pendiente de su muerte.
Esos honores se los ganó desde que es Papa, momento de su existencia en que vivió muy ricamente… por mucho que se empeñen en decirnos lo contrario.

Santo Padre a mi modo de ver, es aquel que se parte la espalda para dar a sus hijos un pedazo de pan que llevarse a la boca, una buena educación y le entrega sin reservas todo su amor y sacrificios.
Santa Madre es aquella que hace milagros para llegar a fin de mes con el mísero sueldo del marido o la que además de madre y esposa, trabaja fuera de casa para poder regalarle a sus hijos una vida más cómoda con algún que otro capricho, porque “no sólo de pan vive el niño” y aquellas que arañan la economía y entregan alguna limosna a la iglesia… que es como llevar con dedales agua al río.

Si preguntaran a esos padres abnegados seguramente también les habría gustado dedicar su vida a los demás... concediendo audiencias sentados en un lujoso sillón, simplemente para salir en la foto en vez de destripar terrones, modelar el hierro como si de mantequilla se tratase o aguantar veinte horas a un jefe que tan sólo deja el látigo para asistir a la misa dominical.

Ese padre –al igual que el Papa- se ganó el derecho a morir dignamente, puesto que el que muere es el ser humano, no el cargo que ostenta.
En estos momentos rogar porque siga respirando es desear prolongar su agonía y eso es inhumano. Así que…

Su Santidad; descanse en paz… y en gracia de Dios.

RESPUESTA A "TENER UN AMIGO TUNO" DE MANEL FUENTES

( Original de 2004 )
Hace unos días tuve la mala fortuna de que cayera en mis manos uno de esos monólogos cargados de ironía pretendidamente humorística y que lejos de hacerme reír, me llenó de rabia e impotencia por no poder decir personalmente lo que pienso al monologuista.

Vaya por delante que poseo un excelente sentido del humor y que siempre he sabido distinguir perfectamente entre humor, mofa, sarcasmo, burla o ridículo.

El mentado monólogo se titulaba “Tener un amigo tuno” y lo firmaba Manel Fuentes; presentador de algún programa televisivo, entre otros lo fue de “El club de la Comedia”; en el que he disfrutado de magníficos monólogos.

Este señor hasta entonces me parecía cuando menos correcto y profesional, pero ahora tengo serías dudas sobre ello.

Yo pensaba que para opinar de algo o de alguien, como mínimo hay que estar documentado.
Quizás es fácil mofarse hasta el ensañamiento de los tunos cuando jamás se ha cruzado una sola palabra con ninguno de ellos, pero cuando realmente se tiene un amigo tuno, lo único fácil es quererlo.
Cuando además ese amigo te hace vivir la tuna desde dentro, te enseña a amarla, respetarla y entenderla, sientes que algo se rompe dentro de ti cuando lees falacias como las que el tal Fuentes vierte sobre su... “amigo tuno”.

Los tunos son jóvenes generalmente estudiantes que costean sus gastos cantando canciones que previamente han de ensayar para interpretarlas lo más perfectamente posible. ¿Hay algo de malo en ello?
En muchos casos además componen preciosas melodías que después cantan y ofrecen a un público incondicional y tan respetable como cualquier otro.

Quedarse en que la tuna canta en bodas, bautizos y comuniones, es no saber nada de la tuna ni de los –en muchos casos- magníficos trovadores que la integran.

Quedarse –y hacer mofa- de que llevan un traje que data de la edad media, sin saber el orgullo que siente un tuno al recibir su beca o al lucir en la capa los escudos de todos los lugares que visitó con la tuna. Es no saber nada de los tunos.

O escribir lo que en mala hora leí, es tampoco informarse de lo importante que son todas esas cintas que adornan sus capas y que enredándose en el viento guardan trocitos del corazón de las mujeres que ilusionadas las bordaron para agradecer una ronda, una mirada o simplemente una sonrisa.

Ridiculizar que lleven medias dejando entrever que por ello puedan tener una opción homosexual, es tanto como decir que los escoceses también son homosexuales por llevar faldas en su vestimenta tradicional.

No señor Fuentes no. La tuna es mucho más que muchachos con monumentales borracheras. De esos los veo con demasiada frecuencia haciendo botellón sin siquiera llevar puesto un vistoso traje del que se sientan orgullosos.

Cuando un joven opta por ingresar en una tuna, merece el mismo respeto que el que decide no hacerlo.

Un tuno no es un vampiro chupa sangre como lo son otros miles de estudiantes que no dan palo al trabajo durante su carrera y sangran a los padres para que les costeen las juergas de juventud.

Las canciones de la tuna no son solamente “Clavelitos” o “La Compostelana”.

He podido disfrutar en multitud de ocasiones de los certámenes de tuna y he visto muchachos que llenan el escenario de alegría con sus melodías. Preciosas canciones románticas. Un canto al amor y a la mujer. Algo muy importante en los tiempos que corren. ¿No cree?

¿Cómo se puede decir que son homosexuales tan sólo por llevar medias bajo sus bombachos y puntillas en sus jubones?
¿Acaso no llevan puntilla en las bocamangas las togas que los abogados visten desde el siglo XI? Pues no creo que todos ellos sean ridículos ni homosexuales; aunque haya alguno y... allá ellos.

¿Qué los tunos son juerguistas? ¡Por supuesto! ¿Y por qué no? ¡Pobre joven que no tenga ganas de divertirse!; terminará siendo un estúpido aburrido y habrá desperdiciado los mejores años de su vida.

Que yo sepa no está reñida la fiesta con la grandeza de corazón y el romanticismo que tanto nos gusta a la mayoría de las mujeres y que de forma impecable saben transmitir los tunos.

Dudo que haya preguntado usted señor Fuentes a su madre... sus hermanas... su novia o alguna de sus amigas, si les gusta o hubiera deseado recibir bajo su balcón la llegada de la tuna en noche de ronda.
Por respeto a una sola de esas mujeres debería usted haber dicho NO a interpretar ese monólogo que en mala hora escribieron las nefastas manos de su guionista; tanto peor si usted personalmente escribió tales infamias.

Cómo se puede poner esa cara de asco -que adivino- al decir; ¿tuno yo? Y además tener ganas de partirle a alguien la bandurria en la cabeza.

¿Acaso le dieron ganas de partirle el micrófono en las costillas a quien lo escribió?
¡Pues mire, quizás hubiera sido mejor idea que escribirlo, soltarlo sin pudor y además divulgarlo por Internet!

De todo ese falaz y despiadado escrito, lo único medianamente gracioso es la alusión al bautizo de un tuno.

El maldito monólogo, no sólo en varias ocasiones hace mención a la dudosa hombría de los tunos. Además termina comparándolos con los hoolligans. ¡¡El colmo!!

No puedo imaginar a esos energúmenos futboleros ensayando, componiendo o interpretando melodías de amor para alegrar el corazón de una mujer... acaso la novia de un mal guionista o la esposa de un engreído presentador que seguramente se siente sola porque su marido no le hace ningún caso, y no es capaz de dirigirle una palabra amable en todo el día ocupado en que no se le vea salir de ese gran armario en el que están metidos los “faranduleros” que quizás no lleven medias y utilicen calcetines de ejecutivo -que no dejan de ser medias por debajo de la rodilla- mientras los tunos siguen y seguirán cantando y alegrando a miles de mocitas deseosas de darles el clavel de su boca.

¡Ah! y... vestidos de mamarrachos, mamados y dando voces he visto cada día más “profesionales” de televisión que tunos.
¡Pero bueno! tenemos una ventaja; con cambiar de canal o simplemente apagar la tele, nos libramos de gentes como usted sin necesidad de echarles dinero en la pandereta. ¡Buenas noches!

CRÓNICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA

Crítica escrita 2006, poco después de la muerte de la “protagonista”. Publicada en 2008 cuando pretendieron beatificarla y leída en 2022, con motivo del aniversario de esa “muerte anunciada” cuando poco se habla de aquella hipotética beatificación que me hizo escribir y posteriormente publicar mi escrito, pero si se despellejó su vida íntima, sus miserias y “pecados humanos”.

Despellejada por los mismos familiares, periodistas y cadenas que la ensalzaron. Llorada con amor por otros familiares que verdaderamente la quisieron y extrañaron. Recordada y escuchada en disco por todos sus admiradores, como debe de hacerse, en la privacidad.

Imitada por muchas (algunas sólo imitan los trajes y como mucho algunos gestos, aunque se ganen la vida haciéndolo, bajo la supervisión de su heredera universal). 

Habría que preguntar a esta mujer si está orgullosa de cómo se está gestionando su recuerdo, aunque bien o mal, ni me compete, ni me afecta, ni cambiaría en nada que me afectase. Es simplemente una de las muchas preguntas no vitales que algunas veces me hago sabiendo que no hay respuesta.

Dejemos descansar en paz a los muertos –cosa que no hace su familia que cada vez quieren estirar más el chicle por serlo, cuanto más allegada más lo estira- y lo dicho: “La más grande por su voz”; “la humana corrientita” por sus actos.  

 CRÓNICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA- JULIO 2006

 Desde hace años disponemos de multitud de cadenas de televisión y por tanto de poder ver lo que nos de la gana.

Evidentemente  no estamos obligados a mirar todo el tiempo programas culturales o educativos, podemos contemplar “lo que nos echen”. Cambiamos de canal una y otra vez hasta encontrar algo que nos guste, conscientes de que si miramos programas estúpidos, corremos peligro de ver estupideces.

 El tema Jurado nos ha invadido “a saco”. Ha sido portada de telediarios durante varios días, incluso el día que estaba de cuerpo presente; el “telediario” fue monotemático: Jurado, Jurado, Rocío… después nos quejamos de que a los españoles se nos conozca sólo por la pandereta, los toros y el flamenco.

Parecía que el mundo se había parado y esa era la única noticia digna de ser emitida.

 Durante los últimos meses habíamos asistido a la agonía, muerte y posterior duelo, entierro, llantos y mocos de familiares, amigos y admiradores varios.  Misas, herencias… solamente ha faltado que metieran uno de los miles de micrófonos dentro del ataúd para tener en exclusiva las declaraciones de la muerta, el estado de descomposición; versión original de la llegada a su tumba e interrogatorio a su primer gusano para saber “en directo” si ya estaba por fin con sus padres o con Pedro Carrasco.

 Desmesurado ha sido el despliegue de medios de comunicación desplazados a los distintos hospitales extranjeros y españoles que igualmente mantuvieron guardia noche y día a las puertas de su impresionante mansión esperando ser los primeros en dar la noticia de la muerte; mucho más exagerado ha sido el duelo, velatorio y posterior funeral –retransmitido en directo- sepelio y posteriores misas en memoria de una mujer cuyo mayor logro en beneficio de la humanidad ha sido poseer una maravillosa voz y tener el privilegio de poder vivir de ella.

 De esa voz con la que tuvo la suerte de nacer –como tantos- grabar discos –como algunos- y hacerse famosa y tremendamente rica –como no todos pueden verse recompensados por mucho que lo merezcan-.

 Todo el mundo debería ser merecedor de fortuna en su vida, pero a la mayoría les toca luchar con iguales o mejores facultades; sean de voz, pintando, esculpiendo, escribiendo, interpretando… y tantos y tantos dones con los que se nace y que después pasan desapercibidos a los ojos del mundo, por falta de suerte y ayuda de poder promocionar esas virtudes.

 Esta mujer disfrutó de éxito y por tanto de fortuna que –según hemos escuchado vehementemente agradecido por su cuñada- ha sido repartida a voluntad de la cantante –como debe de ser- a sus más allegados y no en todos los casos exento de cálculo e injusticia emocional.

 El legado ha sido mundialmente repartido  en forma de discos a todo aquel que le guste su estilo y previo pago, seguirán sonando por todos los rincones del mundo eternamente para beneficio de su hija natural; heredera universal de los derechos musicales de la madre, hecho absolutamente “natural” de no haber tenido dos hijos adoptivos a los que ha dejado huérfanos de madre  y de esa parte de su herencia, demostrando que quizás no era tan buena persona como han pregonado sus seguidores hasta quedarse afónicos.

 Con todo, lo que ha colmado el vaso ha sido escuchar la noticia de la posible beatificación de la folclórica.

¿Rocío Jurado santa de la iglesia católica? ¿Ella que por dinero contravino las leyes de esa misma iglesia católica  “separando lo que dios había unido” en propia persona y en la de su hija?

 Que poseía una garganta privilegiada es innegable, pero no creo que cantar bien, sea motivo suficiente para pedir su santificación.

Además de tener buena voz –que repito;  no lo pongo en duda- y ser una exagerada en sus gestos- que tampoco hay quien lo ponga en duda- ¿qué ha hecho esta mujer para merecer esto?

 Parece que el mundo se haya vuelto loco. Quieren hacerla santa tan sólo porque la varita del destino escribió caprichosa que Rocío tendría buenas cuerdas vocales, que lucharía –seguramente mucho- por dar a conocer su voz y triunfaría.

Después de eso la misma varita tuvo a bien escribir que cosecharía éxito tras éxito que no harían más que engordar su cuenta corriente.

 Logró vivir –más que desahogadamente- del trabajo que le gustó. Eso es un don bien aprovechado y por el que siendo tan creyente como presumía; daba gracias a dios y a todas las vírgenes habidas e inventadas con esos gestos tan extremadamente vehementes que rayaban la falsedad.

Supongo que ser tan teatrera y sentirse endiosada porque a alguien se le ocurrió denominarla “la más grande”, no significará que verdaderamente lo sea –o sí-. Grande como folclórica, pero ¿santa?

 No me molestan –o si- las manifestaciones de las gentes que alguna vez la oyeron cantar –aunque fuera en discos pirateados- haciendo hincapié en lo maravillosa que era como persona. Quizás lo fuera, pero escuchar uno de sus discos o verla en televisión moviendo el pelo insinuante e incluso lasciva, tampoco significa que lo fuera.

 Además de buena voz, el resto de su existencia ha sido humana en sus virtudes, defectos y extravagancias, por eso me parece desmedido el deseo de santidad para una… “simple” folklórica.

MONÓLOGO "LA JUBILACIÓN DE LOS HOMBRES"

(Original de cualquier momento)
Las mujeres tenemos fama de cotillas, pero quienes nos han colgado el sambenito son ellos; el sexo opuesto. Esos seres que no saben vivir sin nosotras… y nosotros sin ellos, y que se pasan el día maquinando con la incertidumbre de no saber jamás, por qué las mujeres “vamos juntas al water” o “qué llevaremos las mujeres en el bolso”. ¿A alguien le interesa algo tan estúpido?
Los hombres emplean demasiado tiempo en pensar en ello.

Cierto es que lo de ir de dos en dos (o más) al lavabo no tiene ningún misterio y el bolso en muchos casos es como una casa ambulante, pero para mí hay cuestiones mucho más importantes en las que ocupar el cerebro.

¿Nos metemos nosotras acaso, en por qué los maridos se adueñan del coche y lo miman y cuidan infinitamente más que a su mujer? ¿Es que acaso el coche lava, plancha, cocina y…y… y más que la esposa? Naturalmente en esta ocasión me refiero a los matrimonios que disponen de un solo coche.

Hace no tantos años, el hombre era el encargado de trabajar fuera de casa y las mujeres desde la boda trabajaban en el hogar sin contrato, sin derecho a vacaciones y por supuesto sin derecho a jubilación. Ahora nosotras también trabajamos fuera de casa, y sin embargo seguimos sin tener ningún derecho a jubilación, ni siquiera a vacaciones… en las tareas del hogar. Tenemos que seguir “cumpliendo con nuestras obligaciones” hasta el ultimo aliento.

Ellos –la mayoría de los de antes y algunos de ahora- con trabajar y traer el dinero a casa creen que han cumplido, pero sin una mujer que les atienda, están perdidos… aunque jamás lo reconocerán. Más bien al contrario, muchos opinan que sus esposas no hacen nada en casa.
No seré yo quien defienda individualmente a todas las mujeres; algunas verdaderamente no son modelo de virtudes, al igual que todos los maridos tampoco lo son y precisamente ellos son los que más protestan y por tanto sus mujeres no tienen más remedio que pasar el día reprochando lo poco que aprecian su trabajo en el hogar.

Los tiempos cambian, es cierto, hay inventos maravillosos que nos hacen a las amas de casa la vida más fácil y cómoda –y otros que nos la complican más- pero hasta hoy a nadie se le ha ocurrido inventar algo para saber qué podemos hacer las esposas con los maridos cuando se jubilan.

Nos casamos con ellos cuando son jovencitos sin darnos cuenta que tienen fecha de caducidad y que después de “caducados” no se admiten cambios ni devoluciones.
A las mujeres desde que nacemos nos preparan para la vida; vamos a la escuela, estudiamos un oficio… o nos lo enseñan sin libros y algunas estudian una carrera y jamás ejercen lo aprendido porque se casan y “viven del sueldo del marido”.
Ellos lo tienen fácil; cumplen con acudir cada día a trabajar; generalmente en el mismo oficio y que, suelen hacerlo magistralmente de tanto llevarlo a cabo año tras año.

Todos los oficios tienen un nombre para diferenciarlo de los demás: médicos, albañiles, carteros, administrativos, profesores, dependientes… una montonera. Para las mujeres que nos dedicamos a cuidar de la familia sólo hay dos; “amas de casa” o “sus labores”.
Ninguna de las dos se ajusta a la realidad, deberían poner en nuestro carné de identidad “multifuncionarias”.
Además de administrar el sueldo; durante toda nuestra vida de casadas hemos de ir experimentando nuevas recetas de cocina para no caer en la monotonía culinaria y ofrecer a nuestra familia la mejor y más variada mesa.
Aprendemos a ser esposas… madres… y a ser educadoras, enfermeras, administradoras, cocineras, limpiadoras, planchadoras… amantes… siempre dispuestas para cualquier deseo marital… pero no nos preparan para ser la esposa de un jubilado, y mucho menos educan a los hombres para ser un esposo jubilado.

Los hombres son muy creyentes.

Creen que educan a los hijos porque les dan un bofetón cuando molestan.
Creen que conocen a sus hijos porque son capaces de distinguirles físicamente entre otros muchos niños.
Creen que son más fuertes que nosotras porque les dejamos que cambien una bombilla cuando se funde, en vez de cambiarla nosotras que sabemos hacerlo perfectamente.
Creen que nos son indispensables y sólo les damos las tareas que no nos gusta hacer para mantenerles un ratito ocupados.
Creen que por hacerse mayores no tiene nada más que aprender.

¿Os dais cuenta? Hay escuelas para millones de cosas, inventos para otros millones, pero ni una sola academia que nos enseñe a convivir en esa ultima etapa de la vida.

Yo propongo el titulo del curso: “Como no joder, cuando el joder se agota”.

Al casarnos nos hacen creer que somos “las reinas de la casa”, delegan en nosotras para realizar todas las ingratas tareas que ellos ni saben, ni quieren aprender a saber. Generalmente no le ponen demasiadas objeciones a nada y nos afianzamos en ese “reinado”, y cuando se jubilan… ahí es cuando viene lo bueno.

Cuando ellos se jubilan, nosotras seguimos con la misma obligación de siempre: estar pendientes de ellos.
¡Ellos tienen que descansar, que para eso llevan tantos años trabajando!
¿Y nosotras qué? ¿Llevamos toda la vida tocándonos las narices?
Eso es lo que ellos creen, por eso deberíamos “aprender a enseñarles” a valorarnos.

Como se aburren sin hacer lo que han venido haciendo toda su vida, revolotean por la casa a ver qué encuentran para ponerle la más mínima pega y enzarzarse en una absurda discusión que no llevará a ningún sitio.

- ¿Y eso? ¿Qué hace eso aquí? –dice el marido en actitud desafiante.
- Eso está ahí desde que nos casamos –contesta la esposa resignada.
- ¡Pues ya va siendo hora de que lo cambies de sitio!
Y como él ha estado también en el mismo sitio desde que te casaste, quieres cambiarle a él… ¡que ya va siendo hora!

¡Te jubilaste!; ¡Yo también! Ahora cocina tú, plancha tú, lava tú, ten la casa como los chorros del oro tú… y aguántame tú.
¿Qué ahora eres viejo y no vas a ponerte a aprender a hacer todas esas cosas?
¿No llevas toda la vida diciendo que no hago nada? ¡Haz nada!
¿Qué eres viejo y no puedes con el culo para hacer todas esas tareas? ¡Yo también! ; recuerda que hemos envejecido juntos y las hago.
Se aburren y por eso incordian; pues que no se aburran y hagan lo mismo que nosotras que somos capaces de soportarles y hasta de abrillantar nuestro propio nicho incapaces de estar mano sobre mano; ni aun muertas.

¡Hombres!; seres maravillosos que por mear de pie se sienten superiores.
Si no hemos conseguido que bajen la tapa del water o que limpien la gotita que dejan al sacudírsela ¿cómo vamos a conseguir que piensen?

Les hemos dejado creer que son “el sexo fuerte” y así nos va.

Cuando somos aun jóvenes, pero ya llevamos algunos años de casados a nuestras espaldas, es fácil oírles decir:
- ¡A mí me ibas tú a pillar ahora! ¡Con lo bien que viviría yo soltero con todo el sueldo para mí!
Y tú te callas y piensas… o no te callas y le dices:
- Eso lo dices ahora que vives como un rey. Tú si eres el “rey de la casa”. ¿Por qué si no, hay tantos viudos que vuelven a casarse y tan pocas viudas que se casan otra vez?

miércoles, 23 de abril de 2008

YO TAMBIÉN OPINO SOBRE "CHIKILICUATRE"


YO TAMBIÉN OPINO SOBRE "CHIKILICUATRE" 23-4-2008

     Qué bien hablas Juglar de impresentable canci… “cosa”; de alcanforado concurso y desmedido coste ¿A quién le importa la cultura musical? ¡Y luego que no hay dinero! ¡Y luego presumimos de sensatos para hacer olvidar la España de pandereta y bata de cola! ¡¡Será mejor esta Esparañoya!!

Cuando escuché por primera vez el despropósito al que aludes, intuí que ganaría, aunque tenía la esperanza de que en el momento final inventaran una especie de “tongo”, pero no; “Amanece” y “La, la, la” dieron como ganadora para que España “Viva cantando”, teniendo “Alegría de vivir” o “Manejando la barca”, que, dicho sea de paso, peor que con esa actuación o las otras dos en que nos trajimos ceros patateros, no quedaremos ni siquiera este año.

 Afortunadamente; si es que en este tema cabe la fortuna; al tal festival del ridículo, se presentan otros engendros incluso peores que el español… ¡Que ya es decir!

 Una vez dicho ello, me parece abominable que si realmente se tratara o tratase de un festival de “buena” canción europea, pierdan el tiempo y empleen nuestro dinero en enviar como representante de la canción española a un actor; buen actor, no le quitemos su mérito; en vez de promocionar con justicia a cualquiera de los millones de buenas voces que seguramente por falta de ese dinero, pierden una estupenda oportunidad de dar a conocer un talento que realmente mereciera ser mostrado al mundo y del que; por ser bueno, todos podríamos presumir de “compatriotismo”, o incluso de “Ser aquel”, que “Canta y es feliz” y hasta alegrarnos de vivir “En un mundo nuevo”.

No nos engañemos; vivimos en esta España donde triunfa quien tiene “Un tractor amarillo”, se desmadra con “La Ramona pechugona”, vibra con “Opá voy hacé un corrá” o incluso se descoyunta “Bailando el Bimbó”. Eso sí; estos “trapos sucios” los lavábamos en casa y ahora con el “fenómeno con peluca y guitarrita infantil”, mostramos al mundo cuán bobos son los españoles que votan a irrisorios programas y que, traspasando el sentido del humor, se enfangan en la falta de sentido del ridículo.

 “Operación Triunfo”, el programa de televisión nació para relanzar el añoso y trasnochado festival europeo de la canción, que tuvo su época, su éxito y su declive.

Eurovisión dejó de ser importante hace mucho tiempo; suponiendo que alguna vez lo fuera, no nos engañemos.

El de este año pronto será olvidado, como lo fueron tantos de los 47 representantes habidos hasta la fecha, como olvidado fue el festival para los cantantes que con el tiempo triunfaron sin deberle a Eurovisión su popularidad.

Conocemos Eurovisión más por haber sido parodiado que por el “poso” que hubiera podido dejar como evento importante o trascendental en nuestras vidas.

Cómo podemos quejarnos ahora después de haber sido representados por “las tomate para hamburguesas”, que nos hicieron quedar por segunda vez en el puesto 21. Nadie se rasgó las vestiduras, no vayamos ahora a quedarnos a culo pajarero.

Quién se acordará de nombres como “D`Nash”, que eurovisonaron el pasado 2007 quedando en el puesto 20.

Sabe dios quien tiene en la mente o en el corazón, las actuaciones de: “Ramón”, “Son de Sol”, “Beth”, “Lydia”, “Michel Herzog”, “Antonio Carbonell”, “Anabel Conde”, “Marcos Llunas”, tan olvidado como Diango: su padre, sacado de otro festival no menos europeo.

Tampoco muchos recuerdan a “Braulio”, “La Década prodigiosa”, “Patricia Kraus”, “Cadillac”, “Bravo”, “Remedios Amaya”, “Lucía”, “Bachelli”, “Trigo limpio”, “Jaime Morey”, “Nelly”, (con nombre de laca barata), “José Guardiola”, “Víctor Balaguer”, “Micky”, “Alejandro Abad”, “Eva Santamaría”, “José Vélez” o “Salomé”, que en 1969 que tuvo que compartir  primer premio con: Lulu (Reino Unido), Frida Boccara (Francia) y Lenny Kuhr (Países Bajos), un caso único en la historia del certamen celebrado en Madrid, y recibió el galardón  de manos de la también española Massiel, ganadora del año anterior.

 Alguien quizás recuerde que, “Julio Iglesias”, “Mocedades”, “Peret”, “Sergio y Estibaliz”, “Betty Missiego”, “Azúcar Moreno”, “Sergio Dalma”, “David Civera” o “Paloma San Basilio”, representaron a España en Eurovisión, ni mucho menos recordarán que “Nina”, era muy amiga de Xavier Cugat”.

Me pregunto si alguien recuerda que “Serafín Zubiri”, repitió fracaso las mismas dos veces que “Raphael” y “Conchita Bautista”.

“Massiel” y Karina son más conocidas por sus bebercios y sus casorios que por ganar un primer y segundo premio en 1968 y 1971 respectivamente.

 El primer año de este “OT”, quizás se cumplieron con creces los objetivos, excepto en que España quedó con la buena de “Rosa” en tan mal lugar como acostumbra. Ahora; se ha convertido en el mejor método de gan… cobrar, dinero un impresentable que quizás entiende de música tanto como una banda de gatos callejeros.

Este español con gafas de sol ocultando su mirada, tuvo la fortuna de cruzarse en el camino de quien le proporcionó el puesto en el que se está forrando por insultar y buscar la lágrima de los conejillos de ind… de los participantes en “Operación Tufos”; porque así de mal huele ya el dicho concurso.

Ya no importan las voces; y mucho menos las ilusiones de los concursantes más ávidos de notoriedad y minutos de gloria en la ansiada academia. No importa si actuaron dignamente en la gala; lo destacable es hasta qué grado de vejación es capaz de llegar insultando el “jurado gafotas”.

 Dicho esto, que gane quien quiera, tongo o justamente, porque pase lo que pase, la olla tendré que seguir llenándola sin su ayuda.

 Lástima que, en este mundo de locos, los únicos cuerdos vivan encerrados en manicomios.

 PUBLICADA:23/04/2008

https://marisa-alaejosysuscosas.blogspot.com/2008/04/yo-tambin-opino-sobre-chikilicuatre.html


miércoles, 27 de febrero de 2008

"LOS MONSTRUOS DE PUEBLO" CHIRIGOTA


CARNAVAL DE CÁDIZ -2008

Gracias a la chirigota de Yuyu; “Tampax Goyescas, comparsa fina y segura”, nació en mi; castellana de cepa más pura que el mismo ribera de Duero, el gusto por las chirigotas gaditanas.
Gracias a “Los Robinsones de la Isla”; chirigota de Sánchez Reyes, pude sentir en Valladolid, algo semejante a lo que deseaba disfrutar en las calles de la tacita.
Este año, gracias a “Los monstruos de Pueblo”, he vivido los carnavales más emocionantes que una “gaditalaejana” pudo soñar.

Cádiz quizás no es el lugar más bonito del mundo, ¡¡quién podría asegurarlo!! Pero no se qué tiene esta ciudad que cautiva. Sin renegar de mis raíces, Cádiz hizo que me sintiera gaditana al respirar por primera vez el aroma caletero de su mar de plata.

Uno se encuentra bien, donde nota que se le quiere y yo me siento muy querida en Cádiz. Más, mucho más que en mi propia tierra donde -como reza el dicho- jamás seré profeta.

Este año, “Yuyu” y “Sánchez Reyes”, dos auténticos genios, tocados por la varita del arte, el ingenio y el duende gaditano y chirigotero, se han unido para sacar una de las mejores agrupaciones de este carnaval y acompañados de un excelente grupo de cantantes y “tocantes”, se han convertido sin lugar a dudas, en la mejor chirigota que ha pisado las tablas del Falla en 2008.

El concurso comenzó a celebrarse el 13 de Enero, culminando en una ruidosa final el día 1 de Febrero.

A través de Internet, como muchos españoles no andaluces, he escuchado los avatares del concurso pegada a mi ordenador, puesto que era la única forma de seguirlo en directo. Gracias a la tecnología, al día siguiente también disponía de las imágenes que alguna buena página ofrecía. Así, pude disfrutar de las actuaciones de mis grupos favoritos y de las distintas modalidades; coros, comparsa, cuartetos y mis preferidas; las chirigotas.

Sin entrar en otros detalles que nadie entendería y no creo conveniente explicar, cuando escuché los primeros compases de “Los Monstruos de Pueblo”, me tranquilicé, supe que iban a alcanzar un lugar muy importante en la final (sin contar evidentemente, con “el Fallo” del jurado y el tropezón de “El Remolino”).

Los pueblerinos más simpáticos y monstruosos; el día 20 de Enero pasadas las dos y media de la madrugada, interpretaban al fin su repertorio. La música fresca, totalmente diferente a todo lo que se ofrecía, acompasaba las letras puramente “Yuyeras”, cargadas de humor surrealista y fina ironía chirigotera, mezclando en la presentación un villancico; recordando la cercana Navidad; con una jota, innovando, divirtiendo y metiéndose al publico en el bolsillo con su tipo de monstruos catetos.
En varios días de concurso, eran los primeros que a esas horas levantaron el teatro que les recibía con el saludo al unísono de “Los últimos en enterarse”; corearon alegres el magnífico y pegadizo estribillo para luego despedirles puestos en pie al grito de “chirigota, chirigota, chirigota”.

Cuando unos días antes escuché a “Los Pito-Risas”; desde el principio también me gustaron mucho. Iban a ser magníficos contrincantes de mi favorita.

Yo, nacida al amparo de las torres mudéjar de las iglesias de Alaejos, no perdía la esperanza de poder vivir una noche de carnaval en el neo-Mudéjar teatro Falla. Este año, invitada por mi amiga como regalo de cumpleaños, pude al fin lograrlo. Es difícil de explicar la emoción que sentí al cruzar sus puertas por primera vez. Luego, junto a mis hijas, acomodada en un palco privilegiado, me dispuse a “degustar” la noche de segunda sesión de semifinales.
Por las sonrisas que mis niñas me dedicaban, supe que estaban tan felices como yo, aunque ellas lo eran más viéndome disfrutar cumpliendo ese sueño, que por su propia alegría. Sabían lo importante que era para mí estar donde estaba.

Si Cádiz tiene duende, el Falla tiene una magia especial que me atrapó desde el primer al último momento.
Percibí cómo entre aquellas paredes, siguen prendidas las notas de tantas y tantas melodías interpretadas a lo largo de los años con ese profundo sentimiento gaditano que embruja hasta robarte el alma.

Esa noche tuvimos la suerte de ver algunas de las magníficas agrupaciones que pugnaban por hacerse con un hueco en la final e incluso pudimos aburrirnos con la ultima actuación; la chirigota “Los bichos, fuerzas nasales”.

Sobre el escenario, no solo veía a quienes en aquel momento actuaban, también podía ver a “Los Sanmolontropos”, “Carnaval 2036, Piconeros galácticos”, “Época vergüenza”, “Ballet Zum Zum Malakatum”, “El que la lleva la entiende”, “Antología de la Zarzuela de Cádiz”, “Los últimos en enterarse”, “Los bordes del área”, “De plaza en plaza” “Los Arapahoe que joe”, “Los rebañaores de olla de menudo”, “Los Rockeros de la puebla en concierto”, “Tampax goyescas…”, “Los que se vinieron de Lennigrado porque no era de su agrado”, “Los que no paran de rajar”,”Los Sayonara”… pero me dolía no ver precisamente a “Los Monstruos de pueblo”. El destino aun no había escrito su última página para mí este carnaval.

Al día siguiente, 31 de Enero; coincidiendo con mi cumpleaños, se celebraba la tercera y ultima semifinal. Mi intención era acercarme a saludar a “Los monstruos” y acompañarles en el pasacalle hasta que entraran en el teatro, pero los acontecimientos se sucedieron de una forma que ni en sueños habría imaginado.
Pudimos saludar a la chirigota al completo. Intuía que serían buena gente, pero me quedé muy corta; son seres humanos maravillosos que nos acogieron como si nos conocieran tanto como les conocíamos a ellos. Para nosotras es fácil; seguimos y admiramos su trayectoria profesional, les abrimos las puertas de nuestro salón con un simple toque de mando a distancia y sin que se den cuenta, terminan formando parte de nuestras vidas.

Nuestra chirigota ejerció de perfecta anfitriona, permitiendo que viéramos su transformación de “humanos” a “monstruos”, ofreciéndonos un pequeño ensayo…Después les acompañamos en el pasacalles hasta las mismas puertas del teatro.
Lo siguiente lo recuerdo como un sueño. Aun no se como, pero de pronto estaba de nuevo dentro del Falla, entre bambalinas, viendo como los grupos participantes volvían relajados del escenario tras su actuación o salían ansiosos para actuar. Tampoco se en que forma, de repente a casi las tres de la madrugada, estaba corriendo escaleras arriba hasta llegar al piso más alto, para ver a la ultima agrupación de la noche; “Los Monstruos de Pueblo”.
Nadie imagina hasta que punto disfruté emocionada de la actuación de mi chirigota. La realidad superó al sueño con creces.
Desde ese paraíso que me hizo sentir tan cerca del cielo -y se por que lo digo- pude comprobar que en todo momento el público que a esas horas seguía llenando casi por completo el aforo, se divertía con la monstruosa actuación de los chirigoteros que a golpe de humor y arte, se dejaban la piel en el escenario.
Aquellas personas que me rodeaban, coreaban despacio la presentación, estribillos y el popurrí, y se partían de risa con los nuevos pasodobles y cuplés llenos de ingenio, más si cabe que los ya interpretados en los pases anteriores.
Al terminar la actuación, hasta la hermosísima pintura del techo gritaba con ensordecedores; “chirigota, chirigota, chirigota”.
Fue muy bonito, algo que no olvidaré por mucho tiempo que pase.

Regresamos con ellos, ahora ya no eran sólo nuestros chirigoteros favoritos, ahora ya podíamos decir, que estábamos entre amigos.
Tampoco olvidaré, el momento en que supieron de su pase a la final.
Por fin veían recompensado tanto esfuerzo de los últimos meses, tantas horas robadas a sus familias y a cualquier otra cosa que no fuera poner a punto la mejor chirigota. Habían alcanzado lo que las otras agrupaciones tendrían que esperar un año más para intentar lograrlo. Ya daba igual en cual de los tres lugares quedaran al día siguiente, el objetivo estaba felizmente cumplido.

Ahora que he conocido “por dentro” una chirigota, se realmente el esfuerzo, el trabajo y las ilusiones que seguramente ponen todos y cada uno de los grupos que se presentan, pero esas ilusiones no son suficientes si además no eres un gran artista, y no todos los que se presentan a concursar en el Falla, logran transmitir al público que lo son.

Cuando por primera vez vi una chirigota en televisión, me parecieron un grupo de gente disfrazada haciendo el chufla, no entendía lo que decían, ni su forma de moverse por el escenario. Jamás imaginé que pocos años más tarde iba a ser una chirigotera –porque así me siento- nacida en castilla con corazón gaditano.

Tampoco podía imaginar, que los que hacen “el chufla” en el Falla, no eran los actuantes, si no el jurado.
No me cansaré de repetir que por su esfuerzo, todos los grupos son merecedores del primer premio, pero como las normas son las normas, entre todos ellos, sólo unos pocos optan a ganarlo y casualmente, suelen ser los mejores, aunque “Los gladiadores de la Ca… ¡ah, no!, que este año se presentaban como “El Código más de lo mismo”, no eran los que a mi entender, debieron batirse en la final. Había mucho mejores candidatos.

Ignoro en qué se basa el jurado a la hora de otorgar puntuaciones. Cierto que han sido días muy intensos obligados a escuchar tanto lo bueno como lo menos bueno y elegir sólo tres de cada modalidad, habrá sido comprometido, pero a ser jurado no creo que les haya obligado nadie y ya sabrían a lo que tendrían que enfrentarse. Hacer caso al público… evidentemente si, pero ellos dirían la ultima palabra con su justo veredicto.
Supongo también que el jurado tendrá que regirse por unas normas y lo mismo que han penalizado a algunos “actuantes”, por excederse unos segundos del tiempo estipulado, deberían haber penalizado dignamente el pasodoble que “Los Pito-risas” pretendieron interpretar y que tan malamente les quedó, al olvidarse de la letra.

Una vez más diré que estos chirigoteros también me gustaban mucho, pero quizás en su afán de poner una buena guinda a sus actuaciones, quisieron lucirse estrenando una pieza que no tenían debidamente preparada para la categoría que se espera de una gran final, y no hacerlo bien debió tener más alto precio.
Ellos mismos vieron como el triunfo se les podría haber escapado y salvaron la situación con una gran dosis de buen humor, pidiendo rabitos de pasa para la memoria y animándose a si mismos, diciendo “no pasa nada, mañana nos queda la calle”.
Eso a estos señores les honra, pero no les exime de culpa. Los fallos hay que asumirlos, lo mismo que se celebran los aciertos.
Si un médico se confunde, te corta la pierna buena y te lo dice contándote un chiste, ¿acaso te partirías de la risa, o le darías el premio Nóbel de medicina?

Cierto que son una buena chirigota, que el público había estado apoyándoles en cada pase y que después del fallo en el pasodoble, les animaron gritando “campeones, campeones”, eso hasta cierto punto es natural, porque el público, a veces nos pasamos de soberanos para convertirnos en soberanamente… parciales. Con un aplausito de ánimo habría sido suficiente.
Imagino que ese fanatismo del público influyó en el “fallo” del jurado (y nunca mejor dicho)
“Los Monstruos” ofrecieron una actuación magnífica y merecieron que su nombre sonara como ganador, pero el jurado demostró que no le gusta Internet, porque presuntamente le faltaron “Webs” para sancionar debidamente a la chirigota del señor Remolino. Aunque si, como intuyo, “estaba tol pescao vendío” ¿la glamurosa final es mera pantomima?

Aunque no sea necesario aclararlo, todo esto es mi opinión como público y aficionada, ignoro lo que piensan sobre ello mis amigos.

Enhorabuena a los ganadores en la modalidad de chirigotas de este certamen 2008, sin duda alguna: “Los Monstruos de pueblo”.

martes, 29 de enero de 2008

EL PRECIO DE UNA VIDA COMPARADA CON EL ABOLLÓN AL COCHE ASESINO

27-01-2008

¿Pero en qué país vivimos? Me pregunté esta mañana. Al leer una noticia que me está dejando helada.
Cuatro años ha del suceso. Un muchacho regresaba por precaución en su bici por un camino de tierra y un coche vuela a su encuentro saltándose el reglamento de velocidad correcta.
Ha excedido los noventa, permitido en esta vía, pues va a más de ciento treinta; por hora… ese fatal día y el infame sobrepasa de alcohol en sangre la tasa, para conducir coherente, y esa fue precisamente la causa del accidente; del atropello a un muchacho, cuando un conductor borracho, por caprichos del destino se le cruzó en el camino y le provocó la muerte.

Del topetazo el muchacho, ahí mismo perdió la vida a sus diecisiete abriles y el coche quedó abollado por la fuerza del envite, con algunos pocos daños causados por el impacto contra una pequeña bici.
Puede que el chico saltara el stop por un descuido y un castigo desmedido recibió por su imprudencia, pero si este mal nacido, con precaución condujera la vida salvar pudiera del chico que en bicicleta regresaba con sus padres, tras feliz tarde de juerga.

Mas, su cuerpo en el camino quedó roto cual muñeco, como abollao quedó el coche; que lo había dejado muerto.
Al parecer por su vida, los padres por ley escrita, cobraron algún dinero y el conductor temerario de aquel trance quedó absuelto, pero ahora no se contenta y decidió echar la cuenta, de los gastos que el arreglo, de su coche ha ocasionado. Sin pensarlo el indecente, ha acudido a la justicia, demandando a la familia del chico quizá imprudente, reabriendo las heridas por la falta de su niño perdido en un accidente.

Los padres muestran la foto con gesto apagado y serio, del hijo de sus entrañas que este hombre con malas mañas dejó en el asfalto inerte y ahora reclama el cabrón, los daños que el muchachito, causó en el coche asesino, que lo provocó la muerte.

“Me siento damnificado”, dice el tipo con descaro, que por una abolladura quiere cobrar con soltura y tramita una demanda.
“Su hijo, igual ya no vuelve a casa, y ellos cobraron lo suyo y yo ahora con orgullo, pido, para mi coche la pasta”.
No me seas caradura, comparar la abolladura con fatal muerte de un hijo, pues no quiero imaginar, lo que vas a reclamar, cuando te pase lo mismo.

Pues que nadie estamos libres de que un cabrón se nos cruce en la mitad del camino, para que veas lo que duele sufrir la muerte de un hijo, ojala todas las noches sueñes que a tu hijo lo mata, un mal nacido indecente que después del accidente, quiera comparar su muerte, con una arruga en la chapa.

domingo, 13 de enero de 2008

YA ESTÁN AQUÍ LAS REBAJAS

12-1-2008

Ya comienzan las rebajas, ya ha empezado el alboroto, todo el mundo está en la calle, quieren arramplar con todo, malo o bueno da lo mismo, igual da si está obsoleto, es importante tan sólo que le han rebajado el precio.
Las mujeres… las marujas, como locas van corriendo y detrás van sus maridos, que las vienen persiguiendo para cargar con las bolsas, con los bultos, con los pagos; de todos esos estragos que la mujer de su vida después de la cruel naví-da, tienen a bien realizar, sin pensar en esa cuesta que está a punto de empezar.

Si tuviera que salir con mi esposo de rebajas brillarían las navajas como en noche de bandidos, pues su cara de aburrido me quita todas las ganas de empeñarme en ese empeño.
Se lo digo: frunce el ceño y dice: “lo que tu quieras… pero yo no voy de tiendas que el barullo me enloquece, pues las tías como peces de esos que llaman pirañas, sin pensar que les engañan, comerciantes usureros por vaciar sus monederos, ofreciendo alguna ganga que les ponen como cebo y algunas salen cebadas.

Yo no quiero pelearme ni tener que dividir, un pantalón en tres partes, pues si una tira de aquí, la otra rasgó una pernera, y por barato que fuera, ya ni pa ti, ni pa mí.
¡Que no, que no! Yo me niego a meterme en ese juego, en ese barullo infesto, mas, me parece perfesto que tú lo hagas por mi.
Ve y me compras calzoncillos, unos pañuelos del moco, calcetines tengo rotos y este jersey ya me aburre, pero si algo se te ocurre, que pueda gustarme un poco, compra sin romperte el coco, que yo te espero al salir”.

Y voy sola de rebajas y nunca encuentro esas gangas, ni esos precios tan baratos. Salgo, miro, y me aburro tanto al rato, que abandono en estampida y en un autobús metida como sardinas en lata, por fin regreso a mi casa, sin comprar ná y abatida.
Me pongo a hacer la comida, y si un ingrediente falta, se lo pido a mi vecina aunque me llame gorrona, que a la calle mi persona, no saldrá ni con mortaja.

sábado, 5 de enero de 2008

FELIZ NOCHE DE REYES

FELICES REYES MAGOS a todos los niños y a todos los que en esta noche volvemos a serlo.

Ver la cara de los pequeños mirando a los reyes magos me hizo volver a mi infancia y sobre todo a la infancia –ya lejana- de mis hijas.
Ellas de pequeñitas también esperaban a ese barrigón de rojo que les dejaba regalos la Nochebuena, pero con la ilusión que esperaban los reyes nunca esperaron al extranjero.

En España, por mucho que hayan querido americanizar nuestras tradiciones, con los reyes magos no han podido.
Cierto que los niños se ilusionan con lo que los padres les contamos, pero paseando por las calles llenas de gente, a poco que observamos, nunca la expresión de un niño que mira a Papa Noe, es tan emotiva como cuando ven a uno de los reyes magos, o cuando se les acercan para entregar la carta.

Papa Noe, ni tiene cabalgata, ni recibe cartas, ni podrá nunca ver esa expresión angelical de inocente ilusión que los niños españoles regalan a los reyes magos.
Sí, es un regalo. Hace años, los hijos de los trabajadores de correos recibían a sus majestades en persona. Venían a nuestras casas con un regalito y una vez tuve el placer de acompañar en esa dulce tarea a estos hombres “reyes magos”, que tuvieron la suerte de ver reflejada esa ilusión infantil en una noche de reyes. Puedo asegurar que fue una de las mejores experiencias que recuerdo. Sin comparar por supuesto, el haber hecho vivir a mis hijas esa ilusión. Los nervios de la noche de reyes, recibir los regalos y verlas disfrutar de esa alegría.

Este año, han reaparecido “La familia Telerín” y me despertaron muchos recuerdos de esa “mi infancia” que ya dudo haber vivido alguna vez.
Me pregunto qué habrá sentido esa entrañable familia al encontrarse con los niños de ahora, tan diferentes a los niños que éramos antes.
Ojala hayan hablado con los magos de oriente para recomendar que traigan a los niños regalos, juguetes y felicidad, pero que no se olviden de dejarles un poco de imaginación, eso de lo que antes tanto teníamos y que ahora ni saben lo que es.
Sin imaginación, sin fantasía, no habrá nuevas historias inventadas y perderemos muchos buenos escritores.

Feliz noche de Reyes Magos. No olvidéis dejar azúcar para los camellos y unas copitas de anís para sus majestades.

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