domingo, 8 de mayo de 2022

NSTRA SRA DE LA CASITA ALAEJOS


NSTRA. SRA. DE LA CASITA ALAEJOS 08-05-2022

En estos días en que nuestra Patrona la Virgen de la Casita pasea las calles de Alaejos, hace rememorar vivencias escondidas en los rincones de la mente y el corazón que sólo desempolvamos en ocasiones especiales y ésta sin duda lo es.

El pasado domingo subí con mi hija para acompañar a la Virgen en procesión hasta el pueblo, donde debió bajar el 2020 y a causa de la actual pandemia no pudo hacerlo.

Escuchar la campanilla acompasando a la caja y la charambita haciendo sonar “la Entradilla” o “Baile de la Virgen” mientras la cofradía de bailarines ataviados con su uniforme y bailando a la Virgen, siempre me emociona, este año especialmente, por lo mucho que hemos sufrido, por lo que aún seguimos sufriendo y por echar mucho de menos a quienes en 2010, -última vez que bajó la Virgen al pueblo- pudieron acompañarla y ahora ya están eternamente a su lado.

En esta ocasión y por primera vez, los bailarines ejecutaron el baile desde la ermita hasta la iglesia de santa María. Dos horas y media casi sin parar (salvo cuando la música lo indica), bailando con fe y fuerza a nuestra querida Chiquitita, que fue recibida por su hijo Jesús Nazareno a la altura del cementerio.

En la bajada, el pueblo cantaba sus gozos y lanzaban ¡vivas! A la Patrona mientras la cofradía de Pastores hacía como siempre su acompañamiento entregando los dos miembros más ancianos un ramo de flores precedido de un pequeño poema.

Llevé preparado mi poema de bienvenida a la Virgen –el que publiqué en mi Blog de poesías ese mismo día 1 de mayo- pedí permiso al sacerdote para leerlo en Santa María a la llegada de la Virgen. Lo leyó, le pareció precioso pero estimó que no era el día para leerlo o que lo hiciera en uno de los altares que había colocados en el recorrido por las calles del pueblo. Entonces estimé que recitar un poema de folio y medio en medio del gentío y con dos bandas de música sonando, no era oportuno.

Guardaré mi poesía y mi ilusión de “ser portavoz” de muchos de mis paisanos, para 2030 que volverá la Virgen al pueblo.

Recité mis versos al oído de la Virgen, que al fin y al cabo para ella y como bienvenida fueron escritos.

 Alaejos, el terruño donde abrí los ojos por primera vez y donde los abrieron todos mis antepasados, cuenta con la leyenda del origen de esta advocación Mariana que data de 1490, cuando al parecer acaecieron unos extraños acontecimientos en el pueblo, contados por Catalina de la Cruz; mujer muy trabajadora, maltratada por su feroz marido y por la vida misma, que tenía como tabla de salvación una fe férrea en la Virgen Santísima.

Se daba la circunstancia que Alaejos (y toda Castilla la Vieja) sufría una pertinaz sequía y Catalina no podía llevar a casa el sustento para sus hijos al estar los campos resecos.

La piadosa mujer no encontró mejor solución que orar, pidiendo el agua que tanto necesitaban los campos, cuando de pronto en una retama que tenía enfrente, brotó una luz celestial y de ella la imagen de la Virgen que con amor de madre y comprensión de mujer, habló quedamente a Catalina  señalando al cielo como premio si ella, sufría resignadamente hasta el final.

Ya ves tú, la Virgen, en vez de aconsejar al marido que dejara de maltratar a su mujer, le ofrece a ella el cielo si lo sigue aguantando… ¡¡Cosas de la época sin  televisión que tanto nos abre los ojos ahora!!

La Virgen también aseguró a la mujer su bondadosa protección si con fe la llamaba en su auxilio y recalcando, que por su virtud hasta aquel momento, merecía que ella se le apareciese. ¡¡Cosas de milagros supongo!! La Señora, nombraba portavoz a Catalina de lo que acababa de ocurrir, comunicando a todo alaejano el milagro.

Así lo hizo la buena mujer, indicando además que en aquella retama encontrarían una imagen tan pequeña en tamaño como grande en bondades. Ordenó también que allí mismo edificaran una casita para la Virgen puesto que así ella lo había pedido, para que todos pudieran venerarla.

Catalina –lógicamente- temió que nadie creería su relato. Sin embargo Alaejos creyó a bondadosa mujer. Subieron a ver la retama y rápidamente construyeron una pequeña casita para guarecer a la imagen mientras edificaban un templo cerca de allí.

Ver allí a los alaejanos, fue tan del agrado de la Virgen, que comenzó a caer abundante y copiosa lluvia.

La buena de Catalina ni se enriqueció, ni dejó de servir de estera a los palos del infame marido, pero lo soportaba tranquila sabiendo que la Virgen estaba a su lado… que digo yo, ya que estaba a su lado, por qué no paralizó el brazo ejecutor del marido para que no continuara maltratando a su mujer; o que le hubiera dicho al oído, que ningún hombre tiene derecho a maltratar a ninguna mujer.

 Mientras, el pueblo construyó el santuario y allí colocaron la imagen de la Virgen que desapareció y volvió a aparecer en la casita construida provisionalmente en la retama, así varias veces, hasta que el pueblo se dio cuenta y construyeron la ermita alrededor de la retama y decidieron venerar a la Virgen bajo la advocación de “Virgen de la Casita”, a la que por su tamaño, el pueblo le dice amorosamente “La Chiquitita”.

Al parecer las hojas de la retama, tomada por los enfermos, invocando a la madre de dios, hacía que se restablecieran de sus dolencias.

 De la retama no queda nada, pero sí de la tierra en que estuvo plantada, que se sigue conservando bajo los pies de la Virgen y manteniendo sus propiedades sanadoras disuelta en un poco de agua.

También a los pies de la Virgen de la Casita, en el altar mayor, fue enterrada Catalina de la Cruz, cuando el Señor la llamó a su seno.

Alaejos venera a su Virgen de la Casita que en andas, bajaba a hombros al pueblo en contadas ocasiones: épocas de sequía o pestes y al parecer la Virgen concedía agua y salud a los devotos alaejanos.

 No se si desde entonces, o desde cuándo, cada 10 de mayo y cada 8 de septiembre, la Virgen sale en procesión alrededor de la ermita portada a hombros mientras se le baila la “entradilla” o “Baile de la Virgen” mientras suena la campanilla que hay en la parte alta exterior del templo, y se pone en las andas a los niños pequeñitos del pueblo o descendientes, pidiendo a la Virgen protección para ellos.

La cofradía de bailarines fue creada en los años 70 y somos integrantes hombre y mujeres, aunque mis hijas y yo, siendo cofrades, nunca hemos bailado a la Virgen. Mis nietas son cofrades desde el día que nacieron.

Cuando no existía la cofradía de bailarines, todos los hombres –y sólo hombres- que lo quisieran podían bailar a la Virgen el tramo que desearan.

Desde que se creó la cofradía, se baila con uniforme blanco y azul durante toda la procesión, aunque como siempre, los hombre o mujeres que lo deseen pueden bailar a la Virgen el tramo que estimen independientemente si son cofrades o no.

Se dio la circunstancia un año de la década de los 50, que el día 10 de mayo, uno de los párrocos se opuso a que se bailara a la Virgen y no contrataron músicos.

Mi abuelo Ruperto agarró una lata grande de escabeche vacía y dos palos y el señor Cándido López con un embudo, tocaron el baile de la Virgen y hubo baile, ¡¡vaya si hubo baile!! Y de esa forma no se perdió la tradición de bailarla devotamente como siempre.

Al parecer y según el libro “Ntra. Sra. de la Casita de Alaejos -500 años de advocación Mariana-”, en mayo de 1964 se bajó a la Virgen tal y como estamos viviendo estos días, y el regreso de la Virgen lo hicieron bailando a nuestra Patrona durante todo el camino hasta su ermita.

Tras muchos años sin ser bajada la Patrona a su pueblo, en 1990 para conmemorar el V centenario de su aparición, las autoridades competentes decidieron bajarla como antaño.

Así, a hombros, en sus andas, bajó a un pueblo volcado en engalanar sus calles con arcos florales, ramas, arbustos, arcos y altares conmemorativos, convirtiendo el pueblo en una armonía sin precedentes entre vecinos hermanados para honrar a su Patrona querida.

El ceremonial de bajar a la Virgen al pueblo desde 1990 se realiza cada diez años, en el año cero.

Como ya dije este 2022 ha sido bajada excepcionalmente el día 1, envuelta en el fervor de todo alaejano y visitante que en multitud nos acercamos al pueblo y acompañamos la imagen desde la ermita hasta la iglesia de santa María, recorriendo las calles engalanadas y repletas de gentes que recibían a su Patrona tras 12 años sin verla pasear esas calles y los durísimos últimos dos años de espera.

 La Virgen ha permanecido en Santa María  hasta el día 4 que fue trasladada por muchas calles, viejas y nuevas del pueblo hasta la iglesia de San Pedro donde permanecerá hasta hoy día 8 que volverá a pisar de nuevo  diferentes calles hasta regresar a Santa María de donde saldrá mañana mismo para regresar a su ermita acompañada por Jesús Nazareno hasta la salida del pueblo.

 El día 10 celebraremos con más gozo que nunca su fiesta. Plenos de la emoción de haber acompañado a la Virgen en las procesiones por el pueblo durante los días que ha permanecido en él.

 El pueblo alborotado durante el novenario, volverá a la normalidad absoluta y sus calles sin los ornamentos, lucirá tan hermoso como siempre.

La hermandad durará mientras no acaben las rencillas pero en eso, no nos engañemos, la Virgen no se mete, como no lo hizo sujetando el brazo del marido de Catalina.

 ¡¡¡ VIVA LA VIRGEN DE LA CASITA!!!  ¡¡¡VIVA NUESTRA CHIQUITITA!!!

¡¡¡VIVA LA PATRONA DE ALAEJOS!!!

 Con ilusión te esperaremos para volverte a ver pasear Alaejos en 2030

martes, 22 de marzo de 2022

FELIZ VIAJE QUERIDO AMIGO JOSE

FELIZ VIAJE QUERIDO AMIGO JOSE 22-03-2022

 Queridas amigas Kris y Pili. Queridos amigos Pepo, Raúl y Sergio. Querido amigo Jose. Querida familia: No quisiera tan prematuramente sentarme a escribir esta carta de despedida, pero bien sabéis que esta es mi forma de enviaros todo mi cariño y si fuera posible un poco de consuelo.

 Así quiero enviaros mi abrazo y mi más sentido pésame en éstos duros momentos.

 Jose, ya sabes lo que hay después. Eso que nadie sabe hasta que como tú, cruza el umbral de la puerta.

Te has ido muy pronto y en tan corto espacio de tiempo con mucho sufrimiento, ahora ya pasó. Ya no sufres y te queda el encargo de cuidar de ellos tanto como te gusta.

Aún te quedaba mucho por vivir, disfrutar de tu muy merecida jubilación y hacer lo que te apeteciera sin mirar el reloj. Ahora tu vida estará en otra dimensión, pero será eterna para ellos. La Virgen de la Casita a tu lado te ayudará a hacerles sentir tu aliento.

 Jose seguirá siempre a vuestro lado. Ha sido una persona impecable. Un gran hombre, discreto, trabajador y cariñoso cuya huella imborrable quedará para siempre en su camino y en el vuestro.

 Estoy segura que mirando las estrellas habrá una que desde hoy brillará más para alumbrar ese camino y llenaros de la paz de saberle ya sin dolor y velando por todos vosotros como hizo siempre.

 Me consta el cariño que en vuestra casa le tenéis a mi familia, y bien sabéis que es correspondido en idéntica medida, por eso hoy sufrimos con vosotros en la despedida de vuestro querido y ejemplar padre y marido.

 Mi querida Kris: contigo he compartido llanto, en ocasiones muy amargo, aunque afortunadamente, también hemos compartido muchas, muchas risas. Todo ello no unió para siempre con fuertes lazos.

 Cuando estés triste, querida niña, aquí tienes nuestro hombro, aunque desde hoy te aconsejo buscar esa estrella que para vosotros brilla más que ninguna. Sentirás que te mira y te consuela. Se llevó todo vuestro amor y eso hará que nunca se sienta solo. Sonreirá desde su nube para daros las fuerzas que hoy os faltan.

 A toda la familia, especialmente a vosotros cuatro, os envío mi ánimo y afecto junto a los de mi familia, y ya sabes mi niña Kris que es y siempre ha sido mucho.

 Un fuerte abrazo Jose. D.E.P.   ¡¡¡¡Besos al Cielo!!!!

martes, 8 de marzo de 2022

QUERIDA PRIMA XUS

 


QUERIDA PRIMA XUS  12-01-2022

 Querida prima: Espero que al recibo de ésta te encuentres bien. Nosotros bien G a D.

Por la presente quiero comunicarte que… ¡Bueno vale de antiguallas! Así comenzaban las cartas de nuestras madres. Tú y yo, ya éramos más modernas y con: Querida prima o un ¡Hola que tal! Comenzábamos esas largas cartas que durante años mantuvimos. ¡Cómo nos encantaba recibir aquellas asiduas cartas! Ahora con la “modernez” del WhatsApp, ya no escribimos ni la lista de la compra. Parece que nos cuesta escribir o tener que ir a correos a echar al buzón nuestras misivas;    incluso hemos perdido la costumbre de hablar telefónicamente, quizás pensando que en esos momentos podemos hacer que el otro deje de hacer lo que estuviera haciendo. Con los mensajes escritos ahí quedan para cuando el otro pueda contestar. Lo cierto es que da igual la forma, porque lo importantes es que seguimos en contacto y siempre tenemos mucho de qué hablar cada vez que nos reunimos.

 Tú y yo tenemos un carácter absolutamente “contrapuesto”: tú de voz pausada, tranquila, risueña, cariñosa, dulce… y yo más o menos igual, pero una locomotora de risas. Un torbellino que arrasa la vida sin dejar títere con cabeza, sobretodo buscando la justicia y la verdad, siempre la verdad y la justicia a partes iguales, aunque bien sabes que esa búsqueda me acarreó no pocos sinsabores y muchas lágrimas que a veces enjugué en tu hombro.

Contigo no importa si soy torbellino, volcán o terremoto, porque nuestro cariño es mutuo y nuestra forma de pensar y actuar los mismos desde que tengo uso de razón… Somos las mismas.

 Mis primeros recuerdos a tu lado son de aquella pequeña cocina de la casa detrás de San Pedro en la que vivíais en Alaejos. Me gustaba acercarme a la ventana y ver a tu madre trasteando haciendo la comida... ¡¡Hola tía Crese!! ¡¡Hola bonita!! Pasa, ¿quieres una galleta?

Bien podría ser así la conversación, aunque en general continuaba a mis juegos y ella quedaba a lo suyo.

 También recuerdo la pena que me dio cuando os fuisteis a vivir a Barcelona ¡¡al fin del mundo!! ¡¡Qué lejos!! ¡¡Qué difícil volver a veros!!

Ya ves, ¡quién nos iba a decir lo fácil que es ahora viajar incluso al extranjero!

 Pero entonces ¡¡cómo lloraba mi abuela Casimira porque su querido hijo Justo emigraba lejos de ella que tanto le adoraba!! (A su modo rústico, pero le adoraba)

Por el contrario, vuestra marcha ¡¡Qué poco le importaba a la acémila de su hija con un adoquín por corazón y un cerebro hecho de manteca de cerdo!!

 Recuerdo también que a los pocos días de iros, me asomé a aquella ventana donde nunca más estaría mi tía Crese, y vi una sillita de muñecas… ¡¡Con las ganas que yo tenía de una silla para pasear a mi muñeca de cartón!! Corrí a casa alborotada¡¡mama! ¡Mama! Que Mª Jesús se ha dejado una silla de muñecas ¡dígale usté a mi padre que vaya a por ella!

Mi madre rápidamente me aclaró que la silla no era tuya, si no de la hija del dueño de la casa. ¡¡Qué desilusión!! Yo que me veía sin prima pero heredando una silla y no, que va, me había quedado sin prima y sin herencia. Ya ves, desde pequeña ese es mi sino, aunque esa primera vez sí me dolió no heredar.

 Durante muchos años mantuvimos regularmente correspondencia por carta, porque teléfono tardamos en tener, y además era carísimo llamar a Barcelona para “hablar de nada”. Costaba un ojo de la cara y ni tú ni yo queríamos quedarnos tuertas ¡¡con lo monas que éramos!! Que éramos y somos, que nos conservamos genial: yo como metida en manteca y tú en aceite, que conserva igual, pero broncea mucho mejor.

 Cuando veníais de vacaciones era una verdadera ilusión, además siempre traíais un regalito y eso para mí, una niña o jovencita, también me encantaba.

Allá por agosto de 1973, fui de vacaciones a Barcelona y durante aquella semana, Pere, tu novio y tú vinisteis a buscarme para pasar un par de días con vosotros.

Pere tenía coche y me llevasteis a Calella de la Costa y al Tibidabo donde lo pasé en grande.

No me dejaban vestir con mini falda, y llevé ropa tan cateta como la que usaba siempre, al menos por aquellos entonces.

Tú me dejaste una falda cortita y una camisa preciosas, juveniles y muy veraniegas. Para hacerme la foto en la que estoy con Pere, tuve que estirar hacia abajo la falda lo más que pude para que cuando vieran la foto no me riñeran por haber salido a la calle tan minifaldera.

Ese bañador que llevé, era de felpa y tenía un forro de espuma… ¡¡No se secaba nunca!! Eso sí, frío no pasaba yo en la playa, bien abrigadita con mi bañador de felpa forradito.

Quisiste dejarme un bikini, pero me quedaba pequeño en la zona del pecho y tan escotado, a tanto no me atreví.

Guardo gratísimos recuerdos de aquel viaje, y nuestras risas, y aunque ahora ya estamos lejos de ser aquellas jovencitas, el cariño mutuo sigue intacto.

 También recuerdo en 1988, volvía a Barcelona con mi marido y mis tres hijas pequeñas. Otro viaje inolvidable.

Viajamos en avión, “fuimos a parar” a Castelldefels, pero quedamos con vosotros en la estación de tren de Barcelona para pasar un par de días con vosotros en Rubí. El primer día Pedro nos llevó a visitar el precioso Parque Güell antes de ir a vuestra casa donde me disteis la tristísima noticia de que había fallecido mi abuela Felisa.

A la mañana siguiente preparaste unas neveras con rica comida y nos llevasteis en tren a pasar el día a Montjuic.

Primero nos llevamos la desagradable sorpresa de que estaba cerrado por descanso y después la no menos desagradable sorpresa de que llovía como si estuviera el cielo a descargar encima de nosotros toda su agua.

 Con cinco niños y el parque cerrado, no tuvimos más remedio que refugiarnos a comer debajo de un puente como cualquier quinquillero.

¡¡Qué disgusto tenías!! Yo en cambio me lo tomé a risa quizás por quitarte parte del disgusto.

“No se lo digáis a nadie” –decías-. ¡Mira que venir a Barcelona para comer debajo de un puente!

Prometí que no lo contaría, ya ves que no lo conté, sólo lo escribí aquí, aunque en realidad hace muchos años que lo contamos a todo el mundo porque el habernos “alojado” debajo de un puente, no tenía más importancia que el recuerdo de la anécdota que vivimos aquel día.

 La vida nos regaló formar dos familias maravillosas y con las canas, las arrugas y los achaques propios del paso del tiempo, nos hemos ganado el honor de ser abuelas de 6 nietos que son nuestra alegría y el desvelo por el incierto futuro y presente.

 Candela, Adrián, Amelia y ahora la pequeña María, son tu mayor ilusión, tanto como lo son para mi mis nietas Lucía e Irene.

¡Nos han salido tan guapísimos! No podría ser menos teniendo unas abuelas tan geniales como nosotras…

 Sólo nos queda esperar que cesen las malditas olas, que en forma de  tsunami emocional y tangible nos están arrasando la vida tranquila que teníamos hasta hace dos años. Que cese todo lo malo que nos angustia porque sólo deseamos que estas maldiciones acaben de una vez para poder continuar acumulando vivencias y recuerdos bonitos; confidencias y buenos ratos junto a todo lo que logramos y que tanto merecemos disfrutar.

 A la espera de ello y de tus noticias, se despide esta que lo es:

 Tu prima que te quiere y no te olvida:

 

Maisi

BIENVENIDOS...

... A este Blog creado para difundir noticias e historias de mi pueblo. Espero que encontréis aquí lo que andabais buscando. Si no es así y creéis que puedo ayudaros a conseguirlo, dejad la pregunta en un comentario, y a la mayor brevedad será atendido. Gracias por venir.