martes, 22 de diciembre de 2009

SORTEO DE LA LOTERÍA DE NAVIDAD


SORTEO DE LA LOTERÍA DE NAVIDAD   21-12-2009

 Esta crónica pertenece a “El olor de los recuerdos”; capítulo titulado “La Navidad de mi infancia”. Lo he fraccionado para ir dejando estos recuerdos coincidiendo con la fecha que vaya llegando desde hoy hasta la noche de reyes.

Siempre que escucho la monótona cancioncilla de la lotería de Navidad, es imposible no recordar aquellas navidades maravillosas en que sin tener nada, nada nos faltaba.

 Aunque no suena igual con los Euros, que con la añorada Pesetas, este año seguramente más que nunca a causa de la necesidad que está dejando la crisis, cuando bien tempranito mañana televisiones y radios comiencen a emitir el sorteo, se llenarán las casas y las calles de ilusión por saber si nos llegó por fin “el pellizquito”.

Nos toque la fortuna o no,  el sorteo de la lotería será el pistoletazo de salida a “las Navidades”.

 Al vivir las presentes, no puedo evitar hilar los recuerdos de algo tan lejano como la Navidad de mi infancia en Alaejos; los mismos o parecidos recuerdos que seguramente guardan en algún lugar escondido de su memoria las personas de mi generación.

Mi hermano conserva recuerdos añejos con más claridad si cabe, que las vivencias no tan lejanas o incluso las actuales y aunque algunas veces no soy capaz de juntar sus recuerdos de antaño con los míos, me ayuda mucho a la hora de escribir algunos retazos de la infancia y juventud que compartimos.

 Recuerdo los días navideños como la mejor época del año. Por un corto espacio de tiempo nos sacudíamos la monotonía de vivir en un pueblo pequeño y todo se volvía fiesta y novedad.

 Es posible que la Navidad nos pareciera tan importante no sólo por la hipotética llegada de juguetes, sino también porque durante esos días el menú era más variado y abundante, eso sí; siempre el mismo para no romper tradiciones.

 En casa de mis padres, si bien jamás pasamos ese “hambre” con el que “llenan la boca” al evocarlo los que verdaderamente lo padecieron, lo cierto es que había escasez de variedad en el plato.

 Supongo que esa falta de variedad la sufríamos la inmensa mayoría de las familias, exceptuando como siempre a “los ricos”, que dicho sea de paso, no eran tantos y si de ellos excluimos a los que simplemente aparentaban serlo, nos quedamos en que por los años 60 abundaban las familias como la mía… “humildes, pero limpias”.

 Entonces –al menos en mi pueblo- en navidades no adornaban con luces las calles, ni se había inventado aun el espumillón.

 De los árboles de Navidad, las bolas, campanillas y muérdago ni se sabía que existían… ni falta que hacía. Ni a muchos nos hubiera importado no saberlo nunca.

En la iglesia de Santa María montaban un gran Belén; Toño, mi hermano, era monaguillo y ayudaba a ponerlo cada año.

 A los niños nos gustaba mucho visitarlo. Mirábamos con devoción y curiosidad las grandes figuras que con “todo” detalle formaban el mayor Nacimiento que nunca había visto; aunque no creo que fuera tan extenso como a mí me parecía entonces.

 Cuando yo era pequeña no había tele que “americanizara” nuestras costumbres. Lo bonito –y lo único- era poner en las casas el Nacimiento.

 Envuelto en sueños, juegos y fríos llegaba cada año el 22 de Diciembre.

 Nos despertábamos con el sonido monótono de la cancioncilla del sorteo de la lotería de Navidad que regalaba en la pedrea ciento veinticinco mil pesetas... de las de entonces.

 A través de las ondas de los escasos aparatos de radio existentes en la época, se inundaban las calles y las casas del pueblo con la ilusión de que la fortuna podría asomar a ellas.

 Soy muy tradicional y reconozco que aún hoy me gusta mucho más escuchar el sorteo de la lotería en la radio, que verlo por televisión.

 Era más emocionante imaginar cómo sería aquello que hacia ruido cuando los niños de San Ildefonso dejaban de cantar números y dineros, que ver los grandes bombos cargados de bolas que nunca son la nuestra, porque aun hoy sigo esperando saber qué se siente al resultar agraciado en uno de los números.

Quizás es cierto lo que muchos piensan: las personas que aparecen en la tele brindando con espumoso y dando absurdos y grandes gritos como posesos, celebrando que les tocó la lotería, no son más que meros actores y al final a nadie le toca, bueno si, a todos nos toca… tener salud.

 No recuerdo si había una fecha en concreto o si mi abuelo Ruperto la elegía al azar, eso sí, muy cerquita del día 24, pero me encantaba “ayudarle” a colocar el Belén en la poyata de la ventana de la sala.

 Mi hermano y yo le acompañábamos a buscar “roña” (corteza de árbol), para hacer las montañas, o el musgo, piedras y la tierra que ponía como base a las figuritas.

 El serrín para los senderos lo traía de la fundición. El río era un espejo y la nieve harina y pedacitos de algodón.

 Excepto la nieve y el río, todo era de verdad, no como ahora; hierba y serrín sintéticos del “todo cien” que no deja olor a tierra mojada y a madera recién cortada.

 El abuelo cortaba con sumo cuidado el musgo que crecía en lo alto da la tapia de “La Patacorta”. Cuando llegábamos a casa subía al “sobrau” a buscar la caja con las figuritas de barro. Todos los años las mismas y cada año me parecían nuevas, aunque eso sí, iban perdiendo trocitos cada vez que se sacaba para montar el Belén.

 Las ovejas apenas se sostenían sobre los alambres que alguna vez estuvieron cubiertos por el mismo barro que el resto de sus cuerpos. A la lavandera le faltaba un brazo, algún pastor había perdido la cabeza y quedaba para siempre olvidado en la caja o simplemente lo tiraban. Finalmente quedaba un precioso y gran Belén con olores a tierra húmeda y serrín fresco. El portal, que era de madera, junto con una casita de cartón hecha por el tío Pedrito y alguna que otra figura, aún siguen luciendo en casa de mi prima Feli; ella y yo fuimos las únicas herederas de lo que quedó de aquel Nacimiento.

 

El misterio, casi intacto, tal y como me lo dio la abuela Felisa, sigue presidiendo el Nacimiento de mi casa todas las navidades.

 Aprendí desde siempre que los regalos los traían los Reyes Magos de Oriente, nada de Papá Noel o Santa Claus, que cuando los conocí, siendo ya "mocita", nunca fueron “santos de mi devoción”.

 Durante muchos años me negué a instalar en mi vida esas tradiciones impuestas por otros, aunque después tuve que rendirme. Coloqué en mi casa un árbol repleto de bolas y cintas de espumillón de colores e “invité” al gordinflón de rojo a visitar mi casa, para goce y disfrute de la candidez de mis hijas, aunque nunca dejaron de venir mucho más cargados los Reyes Magos; repartidores por excelencia de fantasía e ilusión.

 De mi abuelo y de mi madre tomé la costumbre de enviar felicitaciones (Crismas) a los amigos y familiares, pero esa costumbre –como otras muchas- la dejé hace unos años cansada de no obtener más que una mínima respuesta a los más de 40 que enviaba cada año.

 Eso sí, el Belén sigue formando parte imprescindible en la decoración de mi casa desde el 8 de Diciembre al 6 de Enero, aunque… daría lo que pudiera por volver a ver adornada aquella poyata, oler aquel musgo y… montar el Nacimiento con mis hijas, mi hermano y el abuelo Ruperto.

Continuará…

lunes, 21 de diciembre de 2009

BRINDIS CENA CLUB CICLOTURISTA -ALAEJOS- -19-12-2009-



Anoche celebramos la cena anual de socios del club cicloturista de Alaejos.
Al comienzo de dicha cena despedimos a Borja Carracedo Sigüenza, (subcampeón de España en categoría infantil), que tras ser criado a "los pechos" de este club, parte ahora a competir en categoría superior, y que estamos seguros, algún día veremos subido a un podium, tal como ha venido haciendo hasta ahora. ¡¡Suerte Borja!!

Ya con la "tripa llena", en un emotivo acto, se le hizo entrega de una preciosa placa homenaje por su trayectoria en el club como socio y amigo a "Teodoro Benito", que la recibió muy emocionado de manos de su sobrino Adolfo.
La placa es obra de Julián Muñoz, socio del club y  artista del pueblo.

Cada año -desde hace dos- le toca a un grupo al término de la cena realizar el brindis. Con ánimo de divertir, escribí para el nuestro el siguiente, que tuvo la acogida que esperaba, o incluso mejor, porque no es fácil que el humor surrealista se entienda fácilmente en esta castilla árida.

Quiero compartir con todos vosotros este brindis, tal como fue leído, añadiendo aquí la mención a "Leonardo Da Vinci" por sugerencia de Yeyo. Espero que también os guste.

Queridos socios y amigos de este “añoso” club cicloturista alaejano. Este año le toca realizar el brindis a nuestro grupo y queremos comenzar explicando un poco los orígenes del ciclismo como deporte de competición y no como simple disculpa pa salir de casa los domingos por la mañana sin tener que dar demasiadas explicaciones.

Como dice nuestro buen amigo Yuyu en su libro “El deporte según el Yuyu”, El ciclismo posiblemente sea de los deportes más duros e injustos del mundo.

Además de ser extremadamente duro y mal pagado, resulta lamentable contemplar a un aficionado a este deporte tumbado en el sofá, después de haberse comido tres platos y medio de fabada, pidiendo a gritos al líder del momento que apriete más en la subida a “Los Lagos de Covadonga”, mientras el susodicho elemento permanece tirado en el sofá soltando toda clase de flatulencias superiores e inferiores. Eso es apoyo al bello deporte del ciclismo y lo demás son tonterías.

Aunque el invento de la Bicicleta se le atribuye a “Leonardo Da Vinci” en realidad los primeros ciclistas que se conocen eran dos amigos atapuercanos que se llamaban “Miracomo Pedaleo” y “Puestuempieza Yotesigo”; que siempre llegaba segundo a todos los sitios.

Estos dos amigos tras descubrir la rueda dijeron ¡¡Miá que maja!!

Discutieron quién de los dos se quedaría con el artilugio y como no querían reñir, construyeron otra rueda.

Una tarde, entre las dos ruedas colocaron una barra de pan duro que encontraron en un vertedero y así nació la primera y rudimentaria bicicleta que poco a poco fueron perfeccionando.

Una vez construida la primera bicicleta, fabricaron otra, fundando así la primera fábrica de bicicletas, sin darse cuenta de la importancia tan grande que tendría para el futuro su idea, porque al crear una fabrica, habían inventado también: ¡el paro!

Con unos cuernos de mamut hicieron el manillar y como la barra de pan se les clavaba en el culo, pusieron media sandía bocabajo a modo de sillín. Ya sólo les faltaba un engranaje para rodar con mas ligereza; colocaron una cadena de oro bajo con una medalla de la virgen del Pompillo y dos platos, pero en vez de piñones pusieron almendras garrapiñadas y unos pocos anacardos.

Para impulsar la rodada, colocaron a la altura de los pies unos artilugios que no sabían como denominar, pero como además iban aprovechando el gas metano que se tiraban; porque conforme los gases iban siendo expulsados, provocaban una mayor propulsión del ciclista y por tanto una mayor velocidad de la bicicleta, al invento decidieron llamarlo “Pedal”. 
Como radios, pusieron una Philips vieja, así además iban entretenidos escuchando los cuarenta principales y a “Camarón de Atapuerca”, un famoso cantaor de flamenco prehistórico.

No inventaron el sillín accesorio para niños porque no había nacido Héctor.

"Miracomo” y “Puestuempieza”, todos los domingos por la mañana iban a pasear en su bicicleta mientras sus prehistéricas mujeres preparaban la comida y aviaban la cueva.

Se divertían mucho, hacían carreras para ver quien llegaba antes de una roca a otra, pero con el tiempo se aburrían de hacer siempre lo mismo: “Miracomo Pedaleo” ganaba todos los trofeos y la mujer le reñía por llenarle la cueva de trastos, mientras “Puestuempieza Yotesigo” llegaba segundo y se quedaba desconsolado.

Una mañana, a “Miracomo” se le enganchó la barba en la rueda, frenó en seco y se dio un piñazo, de envergadura… -¡Que no quiere decir que pedaleara empalmau!- Decidieron entonces depilarse el cuerpo porque los pelos les quitaban velocidad.
Por el mismo motivo comenzaron también a ponerse ropa ligera, en vez de las pieles que cubrían sus cuerpos, se ponían finas mallas, y un pantaloncito con refuerzo en el “ya me entiendes”.

A causa del refuerzo, el pantaloncito les hacía un culo muy gordo, por lo que decidieron llamarlo “Culote”.
Para no hacerse daño al pedalear, en los pies se colocaron unas albarcas hechas con un trozo de rueda de goma del camión de un primo suyo que tuvo un reventón.

El primer percance de consideración lo sufrió una avutarda al chocar en pleno vuelo con la bicicleta de “Puestuempieza”, que le ocasionó graves desperfectos a la zancuda; y de ahí nació la expresión “les dio la pájara”.

Empezaron saliendo sin avituallamiento, porque esa palabra no estaba inventada, hasta que poco a poco comprendieron que tras el esfuerzo del pedaleo, tenían que reponer fuerzas y llevaban neveras llenas de las ricas viandas que preparaban las cavernícolas.

El peso de las neveras retrasaba mucho las carreras y tuvieron que inventar el primer autocar de 50 plazas, al que pusieron “El andaluz” porque les quedó muy gracioso.

Para aprovechar dicho autocar decidieron llevar con ellos a sus mujeres, inventando sin darse cuenta, las excursiones.

Se sentaban a comer juntos compartiendo todo lo que llevaban, llegando incluso a hacer concurso de paellas para ver quién de todas hacía el mejor el arroz con cachos de dinosaurio chiquito.

Todo iba muy bien hasta que se cansaron de ir tan pocos en un autobús tan grande y para salir de ese problema, lo mejor sería seguir fabricando más bicicletas y vendérselas a sus vecinos, así acabarían con la crisis, fundarían un club ciclista y podrían hacer competiciones mucho más interesantes.

Como no estaba inventada la “Macrocopy” y tallar carteles en roca era muy costoso, fueron a las cavernas vecinas buscando futuros ciclistas.

Primero fueron a la caverna de “Estacasa Estamuchunga”, un albañil fuerte como un roble. Salió a recibirles su mujer, una atapuercana rubia y simpática que les dijo:


PILI

Mi marido está ocupado
viene de cazar mamuts
y aunque juega bien al mus
llega a casa muy cansado
no tiene tiempo pa “clús”

ABEL

Espera que estoy pensando:
como la idea me inquieta
compraré una bicicleta
vestiré malla y culote
y tendré por afición
pedalear en pelotón
para estar sano y fuertote…

 PILI

Me llevará de excursión
conoceré mil lugares
y en vez de estar en los bares
que haga deporte, es mejor.

Contentos por tener dos nuevos socios, desde allí fueron a la caverna barbería donde trabajaba: “Vayagreñas Quemetraes”, un peluquero guapo y buen mozo, que como estaba ocupado, les recibió su hermosa a la par que simpática esposa que al saber el porqué de la visita les dijo:

LAURA

Mi esposo anda entre los pelos
pero yo con mis desvelos
disfruto su ardor fogoso.

Pa que siempre luzca hermoso
como geranio en maceta
comprará una bicicleta
un casco para su coco,
zapatillas bien coquetas
y habrá de llevar culote
pa reservar su bragueta,
y como el chico es guapote,
lucirá como accesorio
en el pelo una diadema.

El éxito era indudable y continuaron con la captación de socios acudiendo a la cueva de “Losmotore Tanfallando”, un atapuercano recién casado, mecánico de aviones.

La joven esposa salió a recibirles y les dijo:

CECILIA

Me parece buena idea.
Para aliviar su tensión
pedalear en pelotón
que está arreglando un avión
y me tiene alborotada.

Porque estoy recién casada
quiero que esté siempre en forma
y yo me pondré muy mona
para ir a trabajar
cuando inventen Mercadona.

La siguiente visita fue la caverna del cartero de la tribu: “Losmensajes Vanporcarta” un hombre guapo, fornido y musculoso –según su mujer- poco dado al pedaleo.

Ella les recibió campechana, ofreciéndoles tarta de bisonte confitado al aroma de mastodonte que acababa de preparar.
Al saber el motivo de la visita les dijo:

MARISA

¡¡Qué invento es este tan nuevo!!
para querer que un cartero;
mejor dicho, un funcionario
trabaje fuera de horario…

Aunque sí, muy buena idea
que ejercite la pernera,
pues nadie mejor que yo
sabe que muy bien la mete…
una carta en el buzón.

Cada vez más contentos con la tarea, fueron a la cueva del curandero: “Laspupitas Telascuro”, porque la tarta de Bisonte se les había indigestado un poco.

El chamán había salido con los galgos a cazar un Tyrannosaurus rex para la cena y aprovecharon para hablar con su amable mujer.

ENCARNI

Es mi esposo el más famoso
hechicero de la tribu
le compraré un chándal ribur
y zapatillas de Adidas
para que vaya a entrenar
con la bici muchos días.

Yo decoraré la cueva
con pinturas muy bonitas
será la sala de espera
más famosa de Altamira.

No salían de su asombro viendo la buena acogida por parte de todos, así contentos y confiados, se acercaron a la cueva de “Tengunchurro Blandoydurro”, un famoso churrero que había heredado apellido y sartén de un antepasado alemán.
Su simpática esposa les recibió alegre y jaranera.
ELI

Mi marido no está en casa
fue a pescar una merluza
que como soy andaluza
me queda muy rica en salsa.

Yo en cuanto venga le digo;
veréis qué pronto se entrena
pa tener el churro fuerte
y muy ágiles las piernas.

Satisfechos por el éxito obtenido, se dirigieron a la caverna de “Baunmorlaco Masmansote”, un famoso torero local inventor también de la gomina para el pelo, que casualmente estaba azufrando el majuelo, y su simpática mujer que estaba cantando un fandango, les recibió gustosa.

TERE

Mi marido es más de toros
y entre capote y muleta
bien vendrá una bicicleta
así podrá ir al majuelo
logrará con más premura
llevar el agua al caseto
y yo con mucha ilusión
iré con él de excursión
y me pondré guapa y bella
el día de las paellas
también gozaré a raudales
las visitas culturales
y con él iré a las cenas.

Así gracias a “Miracomo Pedaleo” y a “Puestuempieza Yotesigo” nació el primer club cicloturista atapuercano que sigue desde sus comienzos realizando carreras ciclistas en todas las categorías, exportando talentosos muchachos que desde la escuela parten con excelente preparación a competir en categorías superiores cosechando grandes éxitos y dejando muy alto el pabellón de su pueblo.

Continúan también desde entonces celebrándose las famosas excursiones culturales, concurso de paellas y una cena navideña donde cada año un grupo distinto realiza el brindis.

Este ha sido el nuestro: “escueto” a la par que surrealista; indudablemente distinto en su elaboración, pero idéntico en el cariño con que todos queremos levantar con vosotros la copa -disipada seguramente- y brindar porque el próximo año volvamos a estar todos juntos, en la misma armonía que caracteriza a este club al que pertenecemos.

¡¡¡¡ Por vosotros!!!! ¡¡¡¡Salud!!!!


miércoles, 16 de diciembre de 2009

FELICES FIESTAS Y FELIZ 2010



Bueno, pues ya las tenemos encima; no sin previo aviso ¡faltaría más!

Un año más las navidades llegan arrasando de tal manera que hasta las temperaturas inusualmente primaverales que disfrutábamos, se han aliado con la nieve de mentiritas que adorna escaparates y ventanas para caer copiosamente vistiendo los paisajes de blanco y las calles de un frío siberiano que de pronto ha borrado el calor ambiental para que en los corazones más pétreos, arraigue la alegría navideña; de obligado cumplimiento, pues ya sabemos que a quien confiesa que no le gustan estas fechas se le repudia…

Lo primero que es “odioso” de la navidad, son los anuncios de increíbles juguetes que adormecen la imaginación de los “pobres niños ricos”.

Los niños tienen derecho a ser felices, a soñar con regalos que alimenten su fantasía. Lo más importante de la navidad, son ellos indudablemente, aunque pocos “abultos” piensen en su desarrollo intelectual y “divertitivo” a la hora de diseñar los anuncios de juguetes.

Otros niños infinitamente menos afortunados son los de ese “tercer mundo” en que viven sin saber que sólo se acuerdan de ellos durante los previos navideños; bombardeando conciencias desde todas las cadenas de televisión, con las imágenes de sus caritas desnutridas.
El resto del año son pocos los que se acuerdan de ellos o luchan por su bienestar, como si sólo necesitaran comer en estas fechas.
Apadrinar es bueno -todo el año- aunque quien más tiene debería predicar, pero con el ejemplo, así seguramente podría solucionarse para siempre.

Mi gran admiración para todos aquellos que voluntaria y gratuitamente prestan su esfuerzo para aliviar la pena de un niño.

Como siempre y pese a todo, la noche del 24 será de inmensa alegría y no existirán las penas que se borrarán de un plumazo para seguir la tradición y quizás, hasta tendremos tiempo de sonreír y desear felicidad incluso a ese vecino que nos cae peor que comer una guindilla con ulceras en la lengua.

Bien sabéis por otros años, que a pesar de haber sido la persona más navideña, las circunstancias me hicieron odiar estas fechas, por tanto no espero con ansiedad los cuatro días que se aproximan para repartir felicidad y ser feliz, porque afortunadamente intento serlo los 365 días del año rodeándome de amigos y familiares, para regalar sobre todo sonrisas y buen humor; dos joyas de las que no todo el mundo sabe, puede o quiere gozar, quizás porque son “joyas” inmateriales y estamos demasiado acostumbrados a derrochar consumismo.

Cierto que me gustaría disfrutar con todos esos amigos y familiares que me “adornan” de juergas e intensas charlas mas a menudo, pero es difícil obtener ese “bien” al que tan poca importancia le damos, siendo más valioso que el mismísimo oro: el tiempo, otra joya “inmaterial”.

Este año, además debemos agradecer a la navidad que se haya evaporado la gripe A, porque ha sido encenderse las luces en las calles y desaparecer de las noticias las estadísticas de enfermos, muertos o futuros infectados en tropel.

Todo el miedo que nos metieron en el cuerpo durante el verano, sobre la terrible pandemia mundial que se nos avecinaba para el invierno, la obligatoriedad inexcusable de acudir a vacunaciones masivas aun en proceso de experimento, y de tomar toda clase de precauciones para evitar el terrible contagio, ahora resulta, que de un plumazo todo pasó, la A es una gripe tan curable y liviana como el resfriado común… o casi; ¡¡Con limpiar el polvo se cura!!... es lo que anuncian ahora.

Ya no es nocivo besarse y abrazarse, porque ¿Qué sería una navidad sin besos y abrazos?

Por mi parte os deseo a todos: familiares, amigos, conocidos e inestimables lectores, un 2010 plagado de todo lo bueno que la vida regala; sobre todo de generosidad en tiempo para compartir buenos ratos, serenidad para esquivar los golpes feos de la vida; alegría para enfrentarse al día a día con una sonrisa, y que recibáis los abrazos que estáis necesitando y parecen no llegar nunca, pero sobre todo os deseo que podáis ser vosotros mismos, que podáis actuar y pensar como vuestro corazón dicte, sin ser juzgados injustamente, por el simple hecho de ser como sois, y que nadie gratuitamente os juzgue sin escuchar vuestras razones.

Que podáis lograr que prevalezca la verdad, desenmascarando a quien os difamó con la única intención de haceros daño.

A quienes este año os tocó superar una enfermedad o la padecisteis junto a alguien a quien queréis, a los que habéis perdido para siempre a un ser querido, os mando un especial cariño y fuerza para entender que aunque no está físicamente, su amor permanecerá para siempre a vuestro lado.

A los que las crisis os pilló de lleno y atravesáis un camino lleno de dificultades, quiero enviaros ánimo para encontrar rápidamente la salida y volver a pintar sonrisas de esperanza.

Y para todos: que los Reyes Magos os traigan la ilusión, la fantasía y la inocencia de cuando erais niños.

Feliz 2010 y ¿por qué no? Con todo mi cariño Feliz Navidad.

viernes, 11 de diciembre de 2009

UNA HISTORIA EN SEPIA



Hace unos días recibí esta hermosísima carta de manos de un amigo de infancia.
 
Un amigo con el que compartí juegos durante la corta temporada en que sus padres se trasladaron a vivir a Alaejos y cuya amistad duró para siempre.
 
Me honra ser su amiga porque la sencillez de su alma me transmite la paz que necesito y que siempre llega sin que yo la solicite en el preciso momento en que más falta me hace.
 
Un silencio es más elocuente que la más extensa carta, y aunque pasen largas temporadas sin telefonearnos o escribirnos, el cariño jamás mermó en absoluto; más bien por el contrario, cada vez es más fuerte e inquebrantable esta amistad.
 
No entiendo cómo, si es que intuye mi pena o simplemente me guarda el mismo cariño que yo le guardo, pero siempre me envía palabras de aliento sin saber que me hacen tanta falta.
 
No necesitamos ponernos en contacto el uno con el otro para saber que somos necesarios, siempre estamos ahí en el justo instante y aunque estoy segura que la “casualidad” no existe, ¿Por qué será que siempre coincidimos en el momento justo?
 
No le cuento mis penas, ni él las suyas hace mías en confidencias de desahogo, simplemente nos comunicamos con cartas tan profundas y llenas de cariño como la que hoy comparto con quienes pasáis por este Blog a leer mis crónicas.
 
Igual que a mí, quiere a mi marido como hermano, y a mis hijas como sobrinas, tal como yo quiero a sus gemelos, a su dulcísima esposa y a él mismo.
 
Siempre me dice que quiere considerarme como hermana porque nunca tuvo una y aunque yo sí tengo un hermano al que adoro, mi corazón es grande y puede querer a los dos.
 
Gracias una vez más porque un te quiero limpio, de amistad tan añeja como arraigada, fue suficiente para levantar mi ánimo, para hacerme tener confianza en mí misma después de haber escuchado palabras tan duras como injustas e inmerecidas, de labios de quien menos lo esperé.
 
Quizás no le agrade ver su carta publicada, pero quiero que todo el mundo sepa qué bonito escribe, qué bonito siente y qué hermoso pinta, porque suyas son las pinturas que ilustran esta crónica.
 
Juglar, una vez más llegaste en el justo momento. Te quiero.
 
ESPERO QUE ESTÉS BIEN DE TUS PIES. TE MANDO UN PENSAMIENTO, UNA CARTA...UN TE QUIERO

En memoria de todas las personas que a lo largo de su vida se han sacrificado por los que quieren; en memoria de las personas mayores, sustento de nuestras vidas. En memoria de tus padres, de mis padres, de mis suegros… en memoria de todos.


UNA HISTORIA EN SEPIA

Tiempo pasado y vidas plenas, sacrificios hostiles en manos grietas y abiertas del esfuerzo inmenso..

Luna y estrellas de luz de la vida, de una historia pasada, presente en mi vida; de descanso y armonía de luces y colores, soberbias y pudores..

El tiempo de personas viejas llagadas y curtidas, de tierras perennes trabajo y sacrificio; luces descoloridas y rotas y abiertas, pasiones y alegrías..

Un pasado en sepia de esfuerzos en cadena que rompen en la orilla, que callan en la calma del descanso, cuando la tierra no vibra.

Un recuerdo del pueblo, de la villa o ciudad perdida, fustigados y cansados, toda una vida..

Y regaron los frutos de su cansancio cuando silenciosos sudaban como almas vivas, que vivieron en senderos de gotas frías..

Un adiós a una vida, un presente, un camino; veredas por recorrer por el tiempo, una historia de sepia, un final y un camino..

Y es alegría contarte esta historia de luz y vida, de sacrificio y sufrimiento de color y luz; un pasado en sepia un destino sin retorno.

Para quien siempre está donde la necesito, porque no es la distancia ni el olvido; porque a veces el silencio es el amor perpetúo, el cariño y siempre contigo donde quiera que estés; siempre conmigo.



Juglarín Extremeño

BIENVENIDOS...

... A este Blog creado para difundir noticias e historias de mi pueblo. Espero que encontréis aquí lo que andabais buscando. Si no es así y creéis que puedo ayudaros a conseguirlo, dejad la pregunta en un comentario, y a la mayor brevedad será atendido. Gracias por venir.