lunes, 31 de enero de 2011

HOY CUMPLO 54 AÑOS

 Querido yayo Félix: en agradecimiento a tu felicitación y englobando en ella todas las de amigos y familiares que  hoy he recibido, quiero compartirla con quien me quiere aunque sólo sea un poquito o tanto como tú.
Gracias querido y admirado yayo Félix. Acojo tus palabras como si mi propio padre hubiera podido hoy decírmelas.
Sabes que el cariño es recíproco. Te quiero mucho.

31-Enero-2011

Queridísima Marisa:
Hoy especialísimo día espero que al sonido de las campanas de fiestas te hayas tirado de la cama sublime y el día transcurra deliciosamente. Estoy seguro que será un día perfecto celebrándolo con Jose, un hombre eminentemente bueno y pacífico, de fiar, de lo mejorcito, tres maravillosas hijas y la preciosura chiquirritina que te ha concedido el muy honroso título de abuela.
Por supuesto, la amistad siempre valorada como una de los más nobles sentimientos, considerada, lo diré así, el elixir que enriquece la vida, en absoluto te faltan, y todo sumado arman el seguro trampolín con el que alcanzarás ese estado de ánimo llamado felicidad.
Marisa, querida y feliz cumpleañera, tengo abiertas de par en par las puerta del corazón para desearte plena felicidad y darte muestras de mi cariño y admiración, porque reverdeciendo recuerdos echo la vista atrás y tan prolongado y tanto han profundizado nuestros lazos afectivos que han saltado las dulces leyes de la amistad y eres más que amiga, una más de mis queridas hijas.
Por supuestísimo, muchas y grandes gracias por ser como eres, una chica lista que vale mucho, lo que sumado a tu enorme capacidad de trabajo, en tocante a mis cartas lo estás bordando, aunque no sé, es una cosa que pienso, ¿no estas ligeramente acelerada y convendría pisar un poco el freno? Lo digo porque ¿es posible que haya personas con capacidad y paciencia para leer tanta chorradita? En fin lo que hagas está bien hecho.
Marisa, orgullo de hija, que seas feliz y tu vida y la de los tuyos sean un verdadero manantial de salud, paz y alegría.
Abrazos y besos.

domingo, 30 de enero de 2011

ODISEA EN EL ASEO... CUENTO PARA UNA TARDE DE DOMINGO

Era La primera noche que pasaba con él; Tras años de noviazgo la primera vez que despertaba a su lado.

Hacían una pareja casi perfecta, guapos del montón, siempre muy acaramelados, modernos, bien vestidos y oliendo a buen perfume; habían decidido cristalizar su afianzada relación de novios para comenzar una vida juntos e ilusionados.

La tarde antes ella llevó su equipaje a la casa del hombre con quien pensaba casarse, dispuesta a convivir feliz con el amor de su vida.

Colocó cuidadosamente sus pertenencias en el hueco del armario que él había dejado para ella. Al día siguiente trasladarían el resto de sus cosas.

Cenaron; la chica recogió amorosa la que pensaba era ya su cocina. Tras una romántica velada hicieron el amor apasionadamente y durmieron uno en brazos del otro para amanecer románticamente juntos por primera vez.

Ella sonrío al verlo profundamente dormido. Le dio un suave beso en los labios quedándose con la babilla y el sabor mañanero que su adormecido novio exhalaba.

El amor fue más fuerte que la nausea. Se levantó despacio para no despertarle. Se duchó, y limpió el baño pulcramente para que él lo encontrara perfecto al levantarse.

Buscó la escoba y todo cuanto necesitaba para la limpieza de la casa y procedió a dejarlo todo lo más limpio que pudo con aquella fregona renegrida y la escoba raída y cuajada de pelusas grasientas.

- Más tarde bajaremos a comprar todo nuevo –pensó-. ¡¡Este chico que descuidado!! ¡¡Hombres!!

Alguna vez que había estado en la casa, no reparó en la ausencia de limpieza, porque al ir de visita, ni se fijó, ni lo creyó necesario.

No estaba acostumbrada a encontrar tanta porquería, tanto descuido en la limpieza; su madre siempre tenía la casa impoluta y a ella le gustaba tener la suya de la misma manera, pero habían decidido vivir en la de él por la cercanía del trabajo de ambos.

- Esto necesita un buen repaso; una buena limpieza a fondo. Mañana con utensilios nuevos y buenos productos desinfectantes quedará la casa perfecta –continuó elucubrando.

Escuchó los ruidosos bostezos de su amado y lo vio desperezarse escandalosamente antes de entrar al baño.

El ruido del pis en cascada chocando contra el inodoro y el agua de la ducha resbalando sobre su cuerpo fue la sirena de aviso para que ella procediera a preparar el desayuno con la escasa comida que encontró en el frigorífico.
- Nena ¿Está el desayuno? –gritó él.
- Buenos días mi amor ¿Has descansado bien? –dijo amorosa depositando la bandeja sobre la mesa.
- Teniendo en cuenta que he tenido toda la noche tu cabeza aplastándome el brazo; bien, he descansado bien. Tengo hambre.
- Si cariño, es poco lo que he podido encontrar, después saldremos a comprar de todo porque eres un poco desastre.

Desayunaron mirándose a los ojos y sonriendo.

Ella comenzaba a pensar que su madre tenía razón: no conoces a un hombre hasta que no despiertas a su lado.

Luego, mientras él se tumbaba en el sofá a mirar la tele con el mando a distancia en la mano y cambiando incesantemente de canal, ella hizo la cama, terminó de barrer y limpiar el polvo de la casa, hizo una larga lista para todo lo que necesitaba comprar y se acercó a su amado.

- Mi vida, ¿me acompañas a la compra?
- No, mejor baja tú, a mi no me gusta perder el tiempo en las tiendas. Cuando vengas hacemos cuentas. No olvides traerme unas cervecitas y tabaco.
La chica bajó a comprar y media mañana después, llegó cargada como una burra.
- Tesoro, ¿me ayudas a colocarlo todo? Así sabrás donde está cuando lo necesites.
- Eso son mariconadas, cosas de mujeres. De la casa mejor te ocupas tú –dijo sin mover ni un músculo el machito.
- ¿Qué piensas hacer hoy de comida mi amor? –preguntó ella intuyendo la respuesta.
- ¡¡Que no!! Que de esas pijadas te ocupas tú, yo no he frito un huevo en mi vida y no pienso hacerlo ahora; para eso estás tú. ¿Me has traído las cervezas y el tabaco?
- Si “cielo” –dijo ella con cierto “retintín”.
- Mételas en el frigo y dentro de un rato, me traes una bien fresquita.

Ella continuó recogiendo la compra, haciendo la comida, poniendo la colada… mientras él roncaba plácidamente en su poltrona frente a la tele.

Sirvió la comida y se acercó a él para despertarlo con un cálido beso.
- ¡Joder! ¡Qué susto me has dado! Podías poner un poco de cuidado tienes las manos heladas. ¿Qué hay de comer?
- Verdura y filetes, he tenido mucho que hacer y no me ha dado tiempo de esmerarme demasiado en la cocina.
- ¡Pues bien empezamos! No soporto la verdura y filetes comí ayer.
- Bueno cariño, es el primer día, pronto conoceré tus gustos y te cocinaré algo rico. Voy a hacer pis y nos sentamos a comer.

Algo contrariada y muy cansada, entró en el mismo baño que había limpiado después de su primera ducha en aquella su nueva casa.

No fue nada agradable el espectáculo. La ropa sucia de él desperdigada por el suelo, el inodoro por dentro salpicado de pis y con restos de… ¡en fin! Y por fuera un gran charco que evidenciaba la mala puntería de su futuro esposo.

El lavabo que ella dejó brillante, estaba cuajado de restos resecos de jabón, pasta de dientes y pelos de barba recién afeitada y enjabonada. El espejo además de su desolada imagen, reflejaba montones de lágrimas de agua seca y salpicadura de dentífrico y jabón de afeitar.

Se sentó a la mesa y como dos extraños, comieron el uno frente al otro sin mediar palabra.

Tras la comida, él volvió a su sofá, su mando y su adormilamiento, mientras ella se dispuso a fregar los cacharros que había utilizado.

¿Esto es lo que me espera? Para echar un polvo de vez en cuando, no necesito ejercer de chacha.

Con la misma delicadeza que el día anterior empleara para organizar sus pertenencias, se dispuso a volver a introducirlas en la maleta y salir de aquella “su casa” para regresar al hogar donde jamás pensó volver.

Reflexión: Ella estuvo a tiempo y él se quedó sin la “Muchacha para todo”. Cuando la insensatez entra por la puerta, el amor salta por la ventana. (No es de “El último de la Fila”, pero casi).

Moraleja: compre una “Agni” y tire la vieja.

miércoles, 5 de enero de 2011

MENSAJE DE SUS MAJESTADES LOS REYES MAGOS DE ORIENTE A LOS NIÑOS DE ALAEJOS

 Queridos niños y niñas de Alaejos.

Un año más los Reyes Magos queremos agradecer vuestra compañía durante la cabalgata por las calles de Alaejos; este precioso pueblo en el que nos sentimos muy felices porque siempre nos recibís con mucho cariño.

Nuestros pajes han  recogido vuestras cartas y esta noche vamos a dejaros casi todo lo que habéis pedido en ellas.

Si a alguno de vosotros le falta algún juguete, que no se preocupe, es que con tanto trabajo se nos han agotado unos pocos de los más demandados.

El mejor regalo que recibiréis en vuestras vidas es el amor de vuestros padres y abuelitos. Ellos os quieren mucho y siempre os dan todo lo mejor, por eso alimentan vuestra fantasía y también la ilusión  del espíritu de Navidad que no se acabará mientras vosotros queráis seguir sintiéndolo.

Que no se os olvide ir prontito a la cama y dejar un poco de azúcar para los camellos que son muy golosos; y si dejáis un licor para nosotros, que sea sin alcohol, porque tenemos que tomar al menos un sorbito  en cada casa y no queremos llegar “piripis” a ninguna.

A los pajes estaría bien que les dejéis una cartita dándoles las gracias por todo el trabajo que han tenido leyendo vuestras cartas y empaquetando vuestros regalos.

Seguir siendo buenos siempre, para que todos los días del año,  se conviertan en Navidad en vuestros corazones, así siempre seréis felices y os portareis mucho mejor.

Ahora nos despedimos hasta el año que viene con un abrazo muy fuerte para vosotros y vuestras familias.

¡¡No olvidéis que los Reyes los vemos todo!!

BIENVENIDOS...

... A este Blog creado para difundir noticias e historias de mi pueblo. Espero que encontréis aquí lo que andabais buscando. Si no es así y creéis que puedo ayudaros a conseguirlo, dejad la pregunta en un comentario, y a la mayor brevedad será atendido. Gracias por venir.