viernes, 1 de enero de 2010

LA NOCHEVIEJA QUE DIO COMIENZO A ESTE 2010


Como si los directores de programación de televisión española hubiera leído mi Blog (ole ahí la modestia), y se hubieran contagiado de la nostalgia de mi “Nochevieja antañona”, están “echando” un programa en piltrafas de hace muchos “antaños”.

No digo que sea ni bueno ni malo este método ahorrador de cubrir las primeras horas de este 2010 nacido en familia humilde y envuelto en pañales de crisis y austeridad mostrando un rebujo de viejas imágenes vistas y revistas miles de veces.

Al parecer y como han venido anunciando, este canal nacional ya no pondrá anuncios –cosa tan de agradecer como un buen…- y lo están llevando tan a rajatabla que en este primer refrito no “anuncian” a quien muestran.

Empiezas a ver el programa sorda de los petardos que cada vez más y más lanzan como locos los osados sin preparación ni puñetera idea, y aun con la última uva en la boca y sin habernos quitado de la retina a ese Manuel Bandera con la cazuelita de uvas en la mano, temblando de frío como un corzo chiquito, sin poder dejar de sonreír –ni articular palabra- esperando que de una puñetera vez bajara el carrillón, sonaran los cuartos y las doce campanadas para poder irse a su casa calentito.

Aun teníamos en el cuerpo el frío que nos transmitía esa Anne Igartiburu, que tras largas sesiones de maquillaje y perifollo festero, desafiaba un año más las temperaturas decembrinas y disimulando la tiritona, sonreía enseñando (además de escote y piel de gallina) la forma de no confundirse al comer las uvas… empiezas a ver el programa –como decía al empezar el párrafo-, y enseguida te das cuenta que mucho dinero en él, no se ha gastado nuestra “cadena nacional”, porque la cabecera ya huele a rancio, pero no cambias enseguida de canal porque el espumoso del brindis no te puso tan eufórica como para bailar cual peonza, ni te quitó la nostalgia de volver a ver a Martes y Trece, o a Manolo Escobar cuando no había perdido el carro.

Sus nombres, como el de algunos otros eran fáciles de recordar porque alguna vez nos gustaron, pero ya averiguar los nombres de muchos de los que aparecían era todo un reto, porque en el afán de cumplir su palabra, no habían contratado al rotulista que nos “anunciara” quien era ese viejo rostro conocido o esa melodía casi olvidada, que gustaba recordar, pero dolía no acordarse; además como eran sólo pedacitos de actuaciones, en muchos casos no daba tiempo entre todos de adivinar porque ya había nueva imagen, nuevo “enigma” y… ¡¡que alivio!! Cuando de pronto te salía el nombre… “Engelbert Humperdinck”, nombre tan difícil de pronunciar y recordar como de mirar aquellos labios gruesos como morcones, patillas larguísimas, pobladas, como la antigua cabeza del “Peco” moreno y expresión tan estática como la bici de mi yerno de hecho.

Nada, sucesión de imágenes añoradas, aborrecidas o deseadas, retazos de pretéritas nocheviejas, concurso de ver quien acertaba antes el nombre del intérprete o el título de la melodía que interpretó cuando éramos púberes. Esta era la Nochevieja que me esperaba. Ni mejor ni peor que otras.

En ocasiones te causa alivio y otras mucha pena, ver cómo el tiempo pasa para todo el mundo –incluso para Tom Jones- porque en algunos dejó una huella demasiado profunda, pero es que “la vida es asín”, y es inevitable que dé lástima cuando quien te desea feliz año nuevo (sin numero) lleva muchos sin comerse las uvas en familia… y su familia sin ellos.

Seguramente algunos de los programas que hoy mostraban en pequeños retazos sin cronología, algún día nos gustaron y disfrutamos con ellos, hoy, el único “disfrute” ha sido el recuerdo de nuestro mal gusto, o de nuestro “qué bonito era porque no había otra cosa”… ¡¡Esos vestidarros!! ¡¡Esas modas y esas coreografías espantosas!!

¿Es esto todo lo que merecemos los que no salimos de cotillón, ni pasamos la noche jugando a cartas?

¿Tan poco presupuesto tiene nuestra tele que no puede emitir un programa “digno”? ¿O es que lo novedoso y moderno que podrían ofrecernos ahora sería peor de lo emitido desde el principio de los tiempos?

Lo cierto es que podría haber cambiado de canal y ver los bodrios que otras cadenas ofrecían –con anuncios y rótulos- aunque yo creo que… ¡¡más vale lo malo conocido que lo peor por conocer!! Con esto, al menos ya me lo sabía de memoria, me producía añoranza… o asco, si lo que ponían era el pezón de la fulana aquella, las tetas de la “Chicholina” o cantando a la de Latte, que casi me hizo salir a cortarme las venas con la batidora.

La vida es un camino que se borra al pasar… fue una de las ultimas frases que dijeron en blanco y negro. Afortunadamente algunas imágenes de la tele no son tan “efímeras” como ese camino, otras, sin duda deberían serlo.

A las cuatro y media de la mañana han salido los títulos de crédito y las “tomas falsas”, seguidas del elenco de “Cuéntame” vestidos de fiesta y pienso que son más tomas falsas, al ver que anuncian que “falta poco para las uvas”. No salgo de mi asombro… ¿Han empezado la emisión por el final? o es que ahora lo que se lleva es un programa cíclico de pescadilla que se muerde la cola y cuando termina empieza de nuevo…O quizás es que en vez de repetirlo mañana lo repiten ahora para los que ya están regresando a casa, porque a casi las 5, han puesto de nuevo la cabecera, esa que os decía al principio que olía a rancio, seguida del resto del programa.

No tengo sueño, averiguaré de qué se trata… aunque no pienso volver a “tragarme” enterita la “añejez” refrita, sin títulos, sin fechas… sin nadie ya a mi lado para adivinar quién coñ… narices es el que aparece en pantalla, porque al verme "echar mano" a mi portátil, todos se han ido a la cama llamándome loca por escribir en una noche como esta y yo diciendo que cada uno disfruta de la vida como más le place, y si la tradición manda tomar el chocolatito antes de acostarse, no veo mejor forma de “hacer tiempo”, porque dormir… para dormir tengo la noche… feliz 2010



4 comentarios:

Inma dijo...

Nosotros las campanadas las vimos en canal sur porque este año las daban desde San Fernando, que eso sí con una velocidad alucinante. No entiendo porque tanta prisa para entrar en el 2010, pero a penas daba tiempo de meterte una uva en la boca cuando te tenías que meter la siguiente. Y de programas especiales no vimos ninguno porque tal y como brindamos con champan y repartimos el rosario de besos a los presentes nos fuimos a estar un rato con otra parte de la familia.
Algo veremos hoy con la tele puesta de fondo.Aunque me da la impresión de que las programaciones especiales para estas noches van de mal en peor.

Un beso:

Inma

Marisa Pérez Muñoz dijo...

Me lo pasé mejor escribiendo al crítica que mirando el programa por mucha añoranza que me produjera.

Sentí no ver las campanadas desde San Fernando porque me han dicho que salió mi amigo Sergio (un tío genial como persona y romancero) y me habría gustado verlo.

Besotes.

Marisa

__MARÍA__ dijo...

Jajaja, me río porque lo que cuentas en tu entrada nos pasó a Manuel y a mí.
Él me miraba y decía ¿cómo te puedes acordar de ese nombre: Engelberg Humperdik...? Y así a lo tonto a lo tonto, nos acostamos a las cuatro de la mañana, esperando los anuncios, jajaja.

Besos

Marisa Pérez Muñoz dijo...

Ciertamente lo único que mereció la pena de la noche, fue el ejercicio de memoria y no aguantar bloques interminables de auncios.

Lo malo de ello, es que no hay pistoletazo de salida al water... aunque nos acostumbraremos... o compraremos un orinalito de salón.

Feliz año y más feliz noche de reyes wapa.

Besos.

Marisa

BIENVENIDOS...

... A este Blog creado para difundir noticias e historias de mi pueblo. Espero que encontréis aquí lo que andabais buscando. Si no es así y creéis que puedo ayudaros a conseguirlo, dejad la pregunta en un comentario, y a la mayor brevedad será atendido. Gracias por venir.